La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se perfiló este domingo como la gran vencedora de las elecciones generales anticipadas a la Cámara Baja, al obtener su partido, el Liberal Democrático (PLD), una mayoría ampliada que podría superar los 300 escaños junto a su aliado, el Partido de la Innovación de Japón (Ishin).
Según los sondeos a pie de urna de la cadena pública NHK, el PLD lograría entre 274 y 328 de los 465 escaños en disputa, superando por sí solo la mayoría absoluta de 233 que Takaichi se había propuesto como objetivo clave. Ishin, por su parte, obtendría entre 28 y 38 diputados.
De confirmarse los datos, la coalición gobernante consolidaría una mayoría parlamentaria reforzada, incluso cerca de los dos tercios (310 escaños), cifra clave para impulsar reformas constitucionales si la Cámara Alta las rechaza.
Takaichi, quien asumió el liderazgo del PLD y del Gobierno en octubre tras imponerse en primarias internas, planteó estas elecciones como un referéndum sobre su mandato. Advirtió que dimitiría si su alianza con Ishin no alcanzaba los 233 escaños. Sin embargo, los primeros datos apuntan a un respaldo contundente.
La agencia Kyodo estimó que el PLD ganaría “al menos” 233 escaños y, junto con Ishin, alcanzaría los 261. En tanto, Jiji Press proyectó que la coalición superaría los 300 escaños, consolidando su capacidad de maniobra legislativa.
Oposición debilitada y populismo en alza
El gran derrotado de la jornada fue la recién formada Alianza Reformista Centrista —integrada por el Partido Democrático Constitucional (PDC) y Komeito, antiguo socio del PLD— que apenas conseguiría entre 37 y 91 curules, muy por debajo de los 172 que poseía antes del adelanto electoral.
Por su parte, el partido populista Sanseito, con una línea abiertamente antiinmigración, obtendría entre 5 y 14 escaños, según NHK. Su líder, Sohei Kamiya, aseguró que “recibieron un gran impulso”, aunque reconoció que no lograron expandirse como esperaban ante el repunte del PLD.
La jornada electoral estuvo marcada por intensas nevadas que afectaron la operatividad de algunos colegios electorales. Sin embargo, el voto anticipado alcanzó niveles superiores a los de comicios anteriores.
De confirmarse los resultados, esta sería la primera vez desde 2021 que el PLD alcanza una mayoría absoluta en solitario, reforzando el liderazgo de Takaichi y su agenda conservadora en un Parlamento japonés que podría entrar en una etapa de estabilidad institucional con proyecciones de reformas profundas.