El Tribunal Supremo de Estados Unidos anunció este jueves que va a estudiar si los inmigrantes sujetos a deportación pueden permanecer detenidos mientras se resuelven sus casos, una práctica habitual de la Administración del presidente, Donald Trump.
La cuestión es decidir sobre la legalidad de que los inmigrantes arrestados lejos de la frontera, incluidas las personas que han vivido en Estados Unidos durante años, puedan permanecer bajo custodia durante todo el proceso de deportación sin la posibilidad de solicitar su liberación ante un juez de inmigración.
El Supremo deberá emitir una sentencia en este curso judicial, que empieza la semana que viene y termina en junio de 2027.
El Gobierno de Trump ha aplicado esta política desde que llegó al poder en enero de 2025 basándose en una ley de inmigración de 1996 que exige la detención obligatoria de las personas que hayan entrado ilegalmente al país, independientemente del tiempo que lleven en Estados Unidos.
La mayoría de los tribunales federales de apelación han dado la razón a los inmigrantes afectados, concluyendo que la disposición de detención obligatoria de la ley se aplica a las personas detenidas cerca de la frontera, y no de forma generalizada a quienes viven en otras partes del país.
Sin embargo, algunos tribunales federales de apelación han mostrado dudas sobre esta interpretación y esa discrepancia obliga al Supremo a intervenir y tomar una decisión.
Los magistrados del Tribunal Supremo escucharán la apelación del Gobierno de Trump en el caso de Ricardo Aparecido Barbosa da Cunha, un ciudadano de Brasil que entró en Estados Unidos en 2005 y fue detenido tras un control de tráfico en Norwood, Massachusetts, en septiembre de 2025.
La decisión sobre este asunto, que se pronunciará sobre una de las políticas migratorias clave de la Administración de Trump, será una de las más importantes del próximo curso judicial del Supremo.
