El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, reiteró este miércoles que no convocará elecciones mientras no existan “todas las garantías de seguridad adecuadas”, en medio de los rumores sobre una supuesta fecha electoral fijada para el 24 de febrero, coincidiendo con el segundo aniversario del inicio de la invasión rusa.
Zelenski calificó como “una idea absolutamente estúpida” utilizar esa fecha simbólica para anunciar unos comicios. “No se pueden anunciar elecciones, ningunas elecciones, el 24 de febrero”, zanjó el mandatario en declaraciones recogidas por la agencia Ukrinform.
Explicó que bastaría con un alto el fuego para poder iniciar un proceso electoral, aunque aseguró que esta iniciativa ha sido planteada más por “algunos socios” internacionales que por el propio Gobierno ucraniano. A pesar de ello, afirmó que están “listos” para votar, siempre que existan condiciones seguras para todos los ciudadanos.
El presidente negó, además, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo esté presionando para acelerar una convocatoria electoral como condición para continuar el apoyo internacional en materia de seguridad.
Zelenski expresó su esperanza de lograr un acuerdo antes del verano, aunque subrayó que todo dependerá de la disposición de Rusia a cesar los ataques y de la capacidad de presión que ejerza Estados Unidos en las próximas semanas.
Según el Financial Times, durante una reciente reunión entre representantes de Kiev y Washington se negoció la posibilidad de celebrar elecciones el 15 de mayo, fecha en la que también se realizaría un referéndum sobre un posible acuerdo de paz con Rusia.
En paralelo, Zelenski confirmó que están abiertos a participar en una nueva ronda de negociaciones trilaterales entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia. Aunque aún no se define la sede, se mencionan ciudades como Abu Dabi o Miami para el 17 o 18 de febrero. “No nos importa dónde nos encontremos, lo importante es que haya un resultado”, comentó el jefe de Estado.
El presidente ucraniano descartó tajantemente Moscú como posible sede de las conversaciones, tras una propuesta del Kremlin en ese sentido. “No puedo negociar con Putin en Moscú, la capital del país agresor. Estamos dispuestos a reunirnos en cualquier territorio: América, Europa, países neutrales, cualquier Estado, excepto la Federación Rusa y Bielorrusia”, sentenció.