Fusades afirmó que la economía salvadoreña debe crecer a un ritmo más acelerado, que permita llevar desarrollo. / DEM


La economía de El Salvador debe crecer a tasas más robustas porque la aprobación de la reforma a la Ley del del Sistema de Ahorro para Pensiones (SAP) y la posibilidad de lograr un ajuste fiscal no serán suficientes para garantizar el desarrollo del país, advirtió ayer la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).

Álvaro Trigueros, director del Departamento de Estudios Económicos (DEC), fue uno de los ponentes en el foro El Salvador 2024, de la firma Luis Membreño Consulting.

Durante su intervención, el analista señaló que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país -que según el Banco Central de Reserva se mantiene arriba de su potencial del 2 %- es aún “muy bajo”, por lo que el alivio que trajo la reforma de pensiones y la posibilidad de un futuro ajuste fiscal, no garantizan “un desarrollo social integral”.

Trigueros aseguró que si se desea invertir en capital humano, seguridad y educación, “el ajuste no va a ser suficiente y estos acuerdos también tienen que involucrar crecimiento”.

 

Crecimiento para reducir la deuda

Trigueros explicó que la deuda pública, que con la reforma de pensiones se estabilizaría en 64.3 % respecto al PIB, podría reducirse hasta un 56.9 % para 2024, si se aplica un ajuste fiscal de 1.35 % a partir del 2018.

No obstante, si el país logra un crecimiento económico de al menos 4 %, esta deuda representaría un 47.1 % del PIB.

“Si la deuda es menos, el dinero queda disponible para elevar el gasto en otras cosas, como la inversión social”, aseguró el analista económico.

El director de DEC de Fusades manifestó que los actuales niveles de deuda, aun después de la reforma, exigen gastos en intereses “muy elevados”, que costarán unos $935 millones solo durante 2018.

“Esto está restando recursos para invertir en desarrollo. Por lo tanto, a pesar del alivio que proporciona a las finanzas públicas, siempre existe la necesidad de un ajuste fiscal”, afirmó.

Al respecto, el presidente de la Asociación Salvadoreña de Administradoras de Fondos de Pensiones (Asafondos), René Novellino, explicó que la reforma permitirá reducir el gasto público y la emisión de deuda para financiar las pensiones del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y del Instituto Nacional de Pensiones de Empleados Públicos (INPEP).

Según Novellino, la deuda que había sido emitida por el Fideicomiso de Obligaciones Previsionales (FOP) se reestructuró en cerca de $6,000 millones y ahora vencerá dentro de 30 años, con periodos de gracia y mejores tasas de interés.