El decreto prohíbe la industria de bebidas carbonatadas y alcohólicas, boquitas y cadenas de pan. / DEM


No hay ley seca pero sí prohibición de la industria. El decreto ejecutivo 22 publicado este miércoles obliga a dejar de operar a las fábricas de “boquitas, snack, golosinas”, así como a las que elaboran “bebidas carbonatadas, similares y bebidas alcohólicas”.

El artículo 3, inciso 10, restringe sus operaciones durante 15 días, pero no prohíbe la venta ni el consumo de estos productos disponibles hasta el momento en tiendas y supermercados.

El Gobierno advierte en el artículo 9 del decreto ejecutivo 22 que “las empresas que realicen cualquier de las no autorizadas por este decreto” “se procederá a su cierre temporal, conforme a las leyes respectivas”.

Por otra parte, las panaderías consideradas artesanales estarán autorizadas a operar y comercializar pan, pero no aquellas empresas que producen en grandes volúmenes y tampoco las franquicias que comercializan en sus tiendas y cafeterías.

Así lo indica el inciso 11 del artículo 3 del decreto ejecutivo 22 publicado este jueves por el Gobierno.

Los grandes productores de pan solo podrán distribuir el producto que tengan disponible o colocado en tiendas y supermercados.

También, el artículo 5 del decreto suspende la apertura al público de floristerías, pastelerías, y almacenes dedicados a la venta de productos relacionados con celebraciones de cualquier tipo como cumpleaños y días festivos.