El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inauguró este martes la nueva sede de la Fiscalía General de la República (FGR) ubicada en la urbanización Santa Elena, distrito de Antiguo Cuscatlán, municipio de La Libertad Este.
La construcción y equipamiento del nuevo complejo de la Fiscalía costó más de $44.6 millones y fue financiado con dos préstamos otorgados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) al Gobierno bajo los contratos No. 2146 y 2234, para el proyecto “Construcción, Equipamiento y Modernización de las Oficinas Centrales de la Fiscalía General de la República de El Salvador”.
“El resultado es esta infraestructura de 45,168 metros cuadrados de construcción que une tecnología, diseño y funcionalidad en beneficio de la población, el complejo de oficinas terminado es la prueba tangible de que la visión institucional se materializó en una obra que perdurará, es un lugar profesional donde la Fiscalía puede desarrollar su misión con mayor cohesión, claridad y respeto por quienes la integran”, afirmó el fiscal general, Rodolfo Delgado, en la inauguración.
El fiscal aseguró que “la visión estratégica del presidente Nayib Bukele ha permitido la cohesión, articulación y coordinación del Gabinete de Seguridad Ampliado y se ha demostrado que esta unión es saludable para nuestra sociedad ya que los logros en materia de seguridad de su administración no tienen precedente en nuestra historia”.
“Hay otro elemento que tampoco lo comunicamos casi nunca y que sin eso no se pudiera hacer nada, que es este, que es llevar los casos a la justicia y ganarlos en la Corte, en los juzgados, y es un trabajo abrumador, porque estoy seguro que nunca la Fiscalía había tenido tanto trabajo como lo tiene ahora, ¿o sí?, entonces, necesitaban un edificio como este y las mejores herramientas que se puedan tener para hacerle frente a un trabajo gigantesco que nunca en la historia del país había tenido”, dijo, por su parte, el presidente de la República.
Bukele aseguró que los gobiernos anteriores “nunca combatieron el crimen” y que las pandillas “controlaba más o menos el 80 % del territorio” ya que el gobierno tenía que pedir permiso para ingresar a una comunidad.
“No solo autorizaban ingresos, cobraban impuestos y ahí no había evasión fiscal, ahí pagás el impuesto que ellos le llamaban renta, que en realidad era una extorsión, o adiós vidas, hijos, adiós manos, adiós cabeza, cobraban impuesto, tenían tribunales, ejecutaban penas, no solo la muerte, había nivel de penas, cortarle las manos, matarle un hijo, violarle la hija, exilio, golpiza, muerte, no lo dije en orden, ellos eran el verdadero gobierno y violaban los derechos humanos”, afirmó.
El gobernante agregó que El Salvador debe ser un país de ley y de orden en donde “ya no asesinan, no extorsionan, no violan, pero hay raterismo, hay contrabando, hay evasión fiscal, hay corrupción, hay estafas, hay contaminación ambiental, eso no lo hemos erradicado”.
También, calificó a la actual gestión de la Fiscalía como “uno de los pilares fundamentales en el cambio más grande que ha tenido nuestro país” e indicó que “un 50 % de los reos están en programas de rehabilitación y queremos que salgan de la cárcel reinsertados”. En enero de 2026, Bukele aseguró que el 70 % de los presos en El Salvador saldrán libres en menos de una década por estar en programas de rehabilitación.