"El Padrino", la obra maestra de Francis Ford Coppola, celebra su 50 aniversario. Han sido mucho los mitos que han rodeado a uno de los títulos imprescindibles de la historia del cine. Ahora, el aclamado cineasta ha derribado uno de los más extendidos al desmentir que trabajar con el legendario Marlon Brando fuese problemático en la adaptación cinematográfica de la novela de Mario Puzo.

El ganador de cinco Premios Oscar, más uno honorífico, ha calificado al actor como "un genio". Aunque declare que no fue complicado trabajar con él, sí admite que Brando, el emblemático Vito Corleone, "trabajaba de una manera diferente" respecto al resto de actores de su generación.



"Quiero decir, (Brando) no solo era un gran actor... más allá de la interpretación, era una especie de genio. (...) No fue difícil trabajar con él, simplemente, lo hacía de una manera diferente. No había que hablar con él sobre actuación o sobre su motivación y 'blablabá'. No. Es más, ni siquiera había que hablar con él, ponías solo un accesorio en su mano y luego él lo usaba para lograr lo que realmente querías", declaró el cineasta a GQ.

Brando fue conocido por ser un actor excesivamente intenso a la hora de interpretar sus personajes, pues seguía con devoción el método Stanislavski. Un 'modus operandi' que, en sus inicios, le fue muy útil cuando interpretó a Kowalski en 'Un tranvía llamado Deseo' en Broadway y su posterior adaptación al cine, con la que consiguió ser nominado al Oscar por primera vez.

Un merecido reconocimiento.

En el cincuenta aniversario de la cinta las salas de cine del país traerán la entrega mañana jueves 24 de febrero.