Cuba podría enfrentar una “grave crisis” energética en un plazo de seis a ocho semanas si no consigue nuevos suministros de petróleo o combustibles, advirtió el especialista cubano Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
El experto, quien monitorea de cerca la situación energética de la isla, aseguró que es “muy difícil de cuantificar” el punto exacto de colapso del sistema, debido a la falta de datos oficiales. Sin embargo, subrayó que el escenario es crítico, especialmente tras la reciente escalada de sanciones por parte de Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, firmó el jueves una orden ejecutiva mediante la cual su administración impondrá aranceles a todos los países que directa o indirectamente suministren petróleo a Cuba.
Actualmente, la isla apenas logra cubrir un tercio de sus necesidades energéticas con producción nacional, estimada en 40,000 barriles diarios. Sin embargo, la demanda total ronda los 110,000 barriles por día, lo que deja a Cuba con una profunda dependencia de las importaciones.
La nueva medida de Washington amenaza con aislar aún más a La Habana en términos energéticos, lo que podría agravar el panorama económico y social del país caribeño si no logra asegurar fuentes alternativas de combustible en las próximas semanas.