El RC Celta recibe al Friburgo en el Abanca Balaídos en la vuelta de los cuartos de final de la Liga Europa, con la misión de lograr una remontada histórica tras el 3-0 sufrido en Alemania.

El conjunto gallego enfrenta un desafío mayúsculo, ya que necesita una goleada contundente para avanzar a las segundas semifinales continentales de su historia, un objetivo que parece complicado pero no imposible para la afición celeste.

A lo largo de su trayectoria europea, el Celta ha disputado más de 90 partidos, y solo cinco resultados le permitirían superar la eliminatoria, todos logrados en casa durante la antigua Copa de la UEFA.

Entre los antecedentes más recordados figuran la remontada ante la Juventus en la temporada 1999-00, así como las goleadas por 7-0 frente al Benfica y el Arges Pitesti en finales de los años noventa.

Para este compromiso, jugadores como Iago Aspas, Borja Iglesias y Ferran Jutglá apuntan a liderar el ataque, con la responsabilidad de replicar gestas pasadas como la protagonizada por Benni McCarthy.

El técnico Claudio Giráldez también evalúa reforzar el mediocampo con la inclusión de Matías Vecino junto a Ilaix Moriba, buscando mayor equilibrio tras las dificultades defensivas mostradas en el partido de ida.

Por parte del conjunto alemán, las principales amenazas ofensivas serán Vincenzo Grifo y Jan-Niklas Beste, quienes intentarán aprovechar los espacios para sentenciar la eliminatoria.

El apoyo de la afición será clave en Balaídos, donde el Celta solo ha perdido un partido en esta competición, y que lucirá lleno tras agotarse todas las entradas para el encuentro.

En cuanto a las bajas, el equipo local no contará con Carl Starfeld ni Miguel Román por lesión, aunque Hugo Álvarez podría reaparecer. Además, Javi Rueda apunta a ser titular tras su ausencia en el duelo de ida.

El Friburgo, dirigido por Julian Schuster, también tendrá ausencias importantes como Patrick Osterhage y Max Rosenfelder.