El expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev, ha puesto en duda este miércoles que Ucrania "vaya a existir en los mapas" en un plazo de dos años, en el marco de la invasión desencadenada el 24 de febrero por orden del mandatario ruso, Vladimir Putin.
"He visto un mensaje según el cual Ucrania quiere recibir gas natural licuado del extranjero con un pago por entrega en un plazo de dos años", ha indicado en un mensaje en su cuenta en Telegram, en el que ha indicado que, en caso contrario, la población "se congelará" en invierno.
"Sólo una pregunta. ¿Quién dice que Ucrania aún existirá en los mapas en dos años?", ha cuestionado el también ex primer ministro, que ha recalcado que Estados Unidos "ya no está preocupado" por la situación. "Han invertido tanto en el proyecto antirruso que lo demás no significa nada para ellos", ha remachado.
La guerra en Ucrania estalló a raíz de la orden de invasión dada por Putin, quien días antes había reconocido la independencia de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, situadas en la región del Donbás (este) y escenario de un conflicto desde 2014.
En casi cuatro meses de guerra, Ucrania ha resistido el embate de la fuerza bélica rusa que ha justificado su ataque con base a una supuesta represión de la población de habla rusa en el este de Ucrania y ha acusado al gobierno pro occidental de Volodimir Zelenski de "neonazi".
A pesar de lanzar un ataque generalizado, Rusia no logró hacerse con el control de las principales metrópolis ucranianas y por el contrario se replegó para enfocar su ofensiva en la región del Donbás (este).