Los Emmy se rindieron, por segundo año consecutivo, al impresionante poderío y dominio de "Game of Thrones", la gran serie del momento que arrasó hoy en la 68 edición de los premios más importantes de la pequeña pantalla con doce reconocimientos, incluido el de mejor serie dramática.
Los dragones, las batallas épicas, la magia y la fantasía de "Game of Thrones" no sólo igualaron con doce estatuillas su propio récord, obtenido el año pasado, de la producción más galardonada en una sola edición, sino que además le sirvieron para superar a la legendaria "Frasier" como la serie más reconocida en total en la historia de los Emmy, al elevar el listón hasta los 38 galardones.
La serie inspirada en las novelas de George R.R. Martin fue la gran triunfadora de la velada junto a "Veep", mejor comedia por segundo año consecutivo, y la miniserie "The People v O.J. Simpson", que obtuvo nueve Emmys en una gala marcada por la reivindicación de la diversidad racial y sexual y en la que no faltaron los chistes y comentarios acerca de las ya cercanas elecciones estadounidenses.