De acuerdo a la prensa española, los dueños del lugar ya no soportaban el acoso de los paparazzis, quienes día a día esperaban la llegada del astro portugués en su lujoso Bugatti con las intenciones de fotografiar a la pareja.
No todo fue tristeza para Georgina, pues fue el mismo futbolista quien se encargó de conseguirle un nuevo empleo a la joven en la tienda Prada ubicada en el Paseo de la Castellana de Madrid.
CR7 no solo está dedicando su tiempo a su nueva conquista, también la está apoyando para que la joven continúe trabajando, por lo que todo indica que la relación parece ir por buen camino.