Un nuevo enigma se cierne sobre una cueva con pinturas de más de 8.000 años de antigüedad, tras la polémica revelación de una investigación de National Geographic. Se trata de las huellas de manos descubiertas en Egipto que podrían no pertenecen al ser humano.nat-geo

El insólito descubrimiento, que consiste en la anomalía de los dedos meñiques de las manos, las cuales no corresponden a la raza humana, fue realizado por un grupo de antropólogos del Instituto McDonald de investigación, de la Universidad de Cambridge.

En el año 2002 fueron descubiertas en la gruta unas 5.000 pinturas rupestres cuya antigüedad estimada es de 8.000 años. La mayoría de ellas reflejan imágenes de seres humanos, animales y misteriosas especies sin cabeza.