"Puedo confirmar que la reina se sometió a una corta intervención, planeada con antelación, para tratar una catarata el mes pasado", dijo el portavoz en un comunicado.
Las cataratas son muy corrientes entre gente mayor y consisten en la opacidad de la lente natural (o cristalino) del ojo, que se encuentra detrás del iris y la pupila. A causa de esta opacidad, la luz se dispersa en el ojo y quienes la padecen ven borroso y pueden llegar a quedarse ciegos.
La operación se suele realizar con anestesia local y dura menos de una hora, pero la recuperación puede prolongarse hasta seis semanas.
En las últimas semanas, se vio a la reina llevar -inusualmente- gafas de sol, posiblemente por recomendación de los médicos.