El Mundial 2026 arrancó el jueves con la puesta en marcha de varias modificaciones al reglamento aprobadas por la International Football Association Board (IFAB), organismo encargado de definir las reglas del fútbol a nivel mundial.

La primera aplicación visible de estas medidas ocurrió durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica, disputado en el Estadio Azteca, cuando el árbitro brasileño Wilton Sampaio recurrió al monitor para revisar una posible tarjeta roja mediante el sistema de videoarbitraje (VAR).

La jugada se produjo en la recta final del encuentro, cuando el sudafricano Themba Zwane golpeó con el brazo al mexicano Roberto Alvarado durante un forcejeo fuera del área. Tras observar las imágenes en el monitor, Sampaio decidió expulsar al futbolista africano.

La principal novedad fue que, una vez tomada la decisión, el árbitro explicó públicamente la acción utilizando el sistema de sonido del estadio, informando a los aficionados sobre los motivos de la expulsión.

Aunque este mecanismo ya ha sido utilizado en algunas competiciones nacionales, esta es la primera vez que se implementa en una Copa Mundial, como parte de los esfuerzos por aumentar la transparencia en las decisiones arbitrales.

El encuentro registró tres expulsiones. La primera ocurrió al inicio del segundo tiempo cuando el sudafricano Sphephelo Sithole fue expulsado por derribar a Brian Gutiérrez cuando el mexicano se dirigía solo hacia la portería rival. En esa acción no fue necesaria la intervención del VAR debido a la claridad de la falta.

Posteriormente llegó la expulsión de Themba Zwane tras la revisión en video y, en los minutos finales, el mexicano César Montes también vio la tarjeta roja, aunque esa decisión tampoco requirió revisión en el monitor.

Además de las modificaciones relacionadas con el VAR, el Mundial incorpora nuevas medidas destinadas a agilizar el desarrollo de los partidos y reducir las interrupciones innecesarias durante el juego.

Entre ellas destaca la limitación del tiempo para ejecutar ciertas reanudaciones. Los jugadores disponen ahora de cinco segundos para realizar saques de banda, tiros de esquina y saques de portería, mientras que los cambios de futbolistas deberán completarse en un máximo de diez segundos.

Los árbitros tienen la obligación de contabilizar visualmente esos tiempos mediante señales manuales para advertir a los jugadores y al público sobre el conteo reglamentario.

La IFAB también aprobó otras modificaciones orientadas a mejorar el comportamiento dentro del terreno de juego, incluyendo medidas para evitar confrontaciones entre futbolistas y limitar acciones que dificulten la labor arbitral. Aunque varias de estas nuevas disposiciones no fueron necesarias en el encuentro inaugural, marcarán el desarrollo de toda la Copa del Mundo 2026.