El músico, compositor y productor Willie Colón fue despedido este lunes en Nueva York con un homenaje lleno de salsa, aplausos y emoción frente a la catedral de San Patricio, donde seguidores y artistas se congregaron para rendir tributo al legendario integrante de las Estrellas de Fania.
Mientras el ataúd con los restos del artista ingresaba al templo, una banda de trombones interpretó “La murga”, uno de los grandes éxitos que Colón grabó en 1970 junto a Héctor Lavoe, con quien formó uno de los dúos más influyentes de la historia de la salsa.
Los admiradores del artista también acompañaron el momento con aplausos y bailes en la Quinta Avenida, mientras sonaban otros temas emblemáticos como “Che Che Colé”, incluido en el álbum ‘Cosa Nuestra’ (1969), y “Idilio”, del disco ‘Hecho en Puerto Rico’ (1993).
Banderas de Puerto Rico, Ecuador y otros países latinoamericanos ondeaban entre los asistentes que acudieron a despedir al músico, nacido y criado en el sur del Bronx bajo el nombre de William Anthony Colón Román (1950-2026).
“Estamos despidiendo a uno de los mejores de la salsa. Él puso en alto el nombre de Puerto Rico”, dijo entre lágrimas Ángela Lebrón, una admiradora que acudió al homenaje.
Otros seguidores viajaron incluso desde fuera de Estados Unidos para asistir al funeral. Davis Alvarado llegó desde Montreal junto a su familia para despedirse del artista y recordó que tuvo la oportunidad de conocerlo y obtener su autógrafo en un disco.
Antes del homenaje en la calle, se celebró una misa en inglés y español dentro de la catedral, encabezada por el obispo Joseph Espaillat, quien recordó su admiración por el músico y destacó el legado que dejó en la música latina.
Durante la ceremonia, los hijos del artista, Diego y Alejandro Miguel, ofrecieron un panegírico en el que recordaron que su padre soñaba con que su funeral se realizara en ese templo. “Lo logramos”, afirmó Alejandro.
Tras el servicio religioso y el homenaje público, el músico fue sepultado en una ceremonia privada luego de dos días de velatorio.