Pese a la zozobra por el impacto que tendría el fenómeno climático de El Niño en la cosecha mundial de café, el precio promedio de la libra del grano se redujo en septiembre a $2.62 por un mayor suministro procedente de Brasil, indica el último análisis de mercado de la Organización Internacional del Café (OIC).

La organización, de la que El Salvador es miembro, elabora el precio indicativo compuesto (I-CIP) como un referente en la industria del café a nivel mundial a partir de la cotización en las bolsas, donde fluctúa al compás de la economía o tensiones internacionales.

El precio promedio de septiembre es $0.25 más bajo que el valor reportado en agosto, que fue de $2.87 y representó una reducción de 8.7 %.

La OIC explicó en el informe que el mercado reaccionó a la mayor disponibilidad de la cosecha en Brasil, el principal productor y exportador de café a nivel mundial, así como a una “oferta abundante” luego de que las exportaciones del grano verde experimentaran un crecimiento del 15.6 % en agosto y llegaran a 10.94 millones de sacos.

Esto se contrarrestó con la baja existencia de café arábica certificado —variedades que cultiva El Salvador y son de mayor demanda— y la incertidumbre de El Niño.


En el análisis, la OIC señala que la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) de Brasil elevó en septiembre su estimación de la cosecha 2026-2027 a 67.6 millones de sacos, lo que el mercado interpretó como mayor disponibilidad. Sin embargo, las lluvias durante la recolección afectaron la calidad.

Tras cuatro años consecutivos de déficit, la OIC pronostica un superávit mundial de tres millones de sacos para el año cafetero 2025-2026, mientras que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estima una producción global de 189.7 millones de sacos en el ciclo 2026-2027.

La mayor disponibilidad del grano se frena por una proyección a la baja en el consumo global, de 0.8 % para el ciclo 2025-2026.

Sin embargo, la tendencia a la baja en el precio del café se contuvo o no fue tan pronunciada por los escenarios respecto a El Niño, del que se espera su peor parte para finales de 2026 y podría afectar la cosecha de café.

Después de meses secos, las precipitaciones de septiembre favorecieron la floración y el cuajado inicial del fruto en Brasil, lo que alivió en cierta medida la preocupación por el suministro.

En Centroamérica, Honduras y Nicaragua se mantienen en alerta debido a sequías, añadió la OIC.