El Tribunal Cuarto de Sentencia de San Salvador decidió, el pasado 12 de mayo, que el expresidente salvadoreño Alfredo Félix Cristiani Burkard continuará como acusado por el asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos mujeres, en la masacre de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).
La jueza rechazó el argumento de la defensa, que buscaba cerrar el caso alegando que él ya había sido investigado por estos hechos en el juicio celebrado en España.
La abogada de Cristiani afirmó que un juzgado de Madrid emitió resoluciones a su favor en 2009 y 2012, lo que impedía que fuera juzgado dos veces por el mismo hecho. Sin embargo, el tribunal salvadoreño explicó que en España no hubo un juicio donde se decidiera su culpabilidad o inocencia de Cristiani. Los documentos muestran que en Europa solo se rechazó aceptar la acusación inicial contra el exmandatario, por lo que el caso en El Salvador sigue abierto.
«Las decisiones adoptadas por el Juzgado Central de Instrucción número seis de Madrid en el proceso con referencia 97/2010 no son resoluciones de fondo o sustantivas, puesto que no se pronuncian sobre el asunto principal, es decir, no conllevan la aplicación del derecho sustantivo, declarando o excluyendo la responsabilidad penal del procesado, y por ello no producen efecto de cosa juzgada», resolvió el tribunal salvadoreño.
En el año 2020, la Audiencia Nacional Española desarrolló un juicio por la masacre de los sacerdotes jesuitas españoles, y condenó al excoronel Inocente Montano a 133 años de prisión. Montano purga cárcel en el reino español.
El juicio está programado para comenzar el 20 de julio de 2026. Además del expresidente, enfrentarán el proceso el exdiputado Rodolfo Parker y nueve exmilitares: Juan Rafael Bustillo Toledo, Juan Orlando Zepeda Herrera, Rafael Humberto Larios López, Carlos Camilo Hernández Barahona, Nelson Iván López López, Joaquín Arnoldo Cerna Flores, Inocente Orlando Montano, Óscar Alberto León Linares y Manuel Antonio Ermenegildo Rivas Mejía.
A ellos se les acusa de asesinato, encubrimiento y fraude por las muertes ocurridas el 16 de noviembre de 1989 en las instalaciones de la UCA.
El 16 de noviembre de 1989, en la Universidad Centroamericana fueron asesinados los sacerdotes jesuitas: Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes Mozo, Juan Ramón Moreno Pardo y Amando López Quintana, de nacionalidad española y Joaquín López y López, de nacionalidad salvadoreña; y sus dos colaboradoras, Elba Ramos y su hija, Celina Ramos. El crimen fue perpetrado por un comando militar en el contexto del conflicto armado salvadoreño.
En el desarrollo de este proceso, la Organización Internacional de la Policía (Interpol) eliminó la orden de búsqueda contra Cristiani y bloqueó los datos de Parker. La Policía Nacional Civil fue notificada de esta medida el 15 de abril, lo que significa que ya no se puede utilizar este mecanismo internacional para localizarlos o detenerlos.
Como parte de los preparativos para el juicio, que cuenta con un expediente de más de 11,200 páginas, el tribunal reservó el 13 de julio para informar del caso al coronel Inocente Montano, quien está en una prisión de España cumpliendo condena por estos hechos.