Portugal comenzará este miércoles su participación en el Mundial de 2026 cuando enfrente a Congo en el NRG Stadium de Houston, un partido que marcará el inicio de una nueva ilusión para una generación de futbolistas acostumbrada a competir y triunfar en la élite del fútbol europeo.
La selección dirigida por el español Roberto Martínez llega al torneo con una plantilla cargada de talento y experiencia, encabezada por Cristiano Ronaldo, quien disputará la sexta Copa del Mundo de su carrera y afronta posiblemente la última oportunidad de conquistar el único gran título que falta en su extensa trayectoria.
El delantero portugués aterriza en Estados Unidos después de proclamarse campeón en Arabia Saudita y con una impresionante cifra de 973 goles oficiales, una marca que lo acerca cada vez más al histórico objetivo de alcanzar las 1,000 anotaciones como profesional.
Los reflectores también apuntan hacia Bernardo Silva, una de las figuras más importantes del combinado luso. El mediocampista, que conquistó múltiples títulos junto a Rubén Dias en el Manchester City, afrontará su tercera participación mundialista tras haber estado presente en Rusia 2018 y Catar 2022.
Silva buscará además romper una asignatura pendiente en su carrera internacional, ya que todavía no ha conseguido marcar un gol en una Copa del Mundo. Su calidad y liderazgo son considerados fundamentales en las aspiraciones portuguesas.
Otro de los nombres destacados es Vitinha, quien llega al torneo después de consolidarse como una de las referencias del París Saint-Germain y de levantar las dos últimas ediciones de la Liga de Campeones, convirtiéndose en uno de los mediocampistas más cotizados del fútbol europeo.
Portugal ha realizado su preparación en Palm Beach, Florida, donde completó varias sesiones de entrenamiento antes de desplazarse a Houston para afrontar el compromiso inaugural del Grupo correspondiente.
Del otro lado estará una selección de Congo que vuelve a una Copa del Mundo por primera vez desde 1974. En aquella única participación perdió sus tres encuentros, no logró marcar goles y recibió 14 tantos.
El conjunto africano aseguró su clasificación tras superar la repesca mundialista frente a Jamaica. El boleto se definió en tiempo extra gracias a un gol de Axel Tuanzebe, que permitió a los congoleños regresar al máximo escenario del fútbol internacional después de más de cinco décadas de ausencia.
