La rivalidad no era menor que ahora, pero el conjunto blanco tenía ya el campeonato en el bolsillo y, como recuerda Adelardo Rodríguez, antes no había tanta tensión en las gradas. “Ahora animan y calientan el ambiente desde mucho antes de que comience el partido y antes no lo hacían hasta que el marcador era favorable”, apunta el histórico jugador rojiblanco, el que más veces ha vestido la camiseta del Atleti (511), autor del tanto del empate a dos definitivo en aquel partido.
Cambio radical
Desde entonces, en partidos ligueros el Real Madrid se ha llevado la victoria del Calderón en 22 ocasiones, ha empatado en 17 y solo ha perdido nueve, aunque en las últimas tres temporadas no ha podido ganar ni allÍ ni en su casa: ha caído cuatro veces y ha empatado dos.
Un cambio radical de panorama que se produjo con la llegada de Simeone al banquillo rojiblanco. Con él y con un gol de Diego Costa el 28 de septiembre de 2013 el Atlético volvió a subirse a la chepa del Madrid con un triunfo, aunque fue en el Bernabéu. Fin a una etapa negra para los rojiblancos, que habían estado nada menos que 14 años sin salir vencedores en un derbi. En el estadio colchonero fue aún peor: 15 años sin ganar en Liga, aunque la racha acabó con la goleada de febrero del 2015 (4-0).
Desde entonces los madridistas no han ganado ni en su estadio ni en el del vecino, lo que lleva a pensar al capitán del Atlético, Gabi, que este derbi de despedida tiene aún mayor relevancia, pese a todo lo que queda por delante. “Es difícil tomar la medida a un equipo como el Madrid, pero competimos con ellos, algo que hace unos años era algo impensable”, dice el centrocampista, al que, por supuesto, no deja de sangrarle la herida de la segunda final de la Champions perdida en Milán contra los blancos en el plazo de tres años.
