La selección de España iniciará el próximo 15 de junio su camino en el Mundial 2026 con la misión de conquistar su segunda Copa del Mundo, 16 años después de la histórica consagración obtenida en Sudáfrica 2010.
La Roja llega al torneo respaldada por su condición de campeona de Europa y figura entre las principales candidatas al título. Tanto el seleccionador Luis de la Fuente como los jugadores han asumido públicamente ese papel, conscientes de las expectativas que rodean al combinado español.
Sin embargo, el equipo también enfrenta algunas preocupaciones físicas antes del debut. Lamine Yamal y Nico Williams terminaron la temporada con molestias musculares que ponen en duda su presencia en el primer partido, mientras que Rodrigo Hernández continúa buscando recuperar su mejor nivel tras la lesión de rodilla que sufrió meses después de conquistar el Balón de Oro.
España abrirá su participación frente a Cabo Verde, selección que disputará por primera vez una Copa del Mundo y que se convierte en uno de los países con menor población en alcanzar una fase final mundialista.
La selección africana logró una histórica clasificación tras superar a Camerún en el proceso eliminatorio y llega impulsada por la ilusión de competir al máximo nivel internacional. Todos sus futbolistas militan en clubes extranjeros y su principal figura es el defensor Logan Costa, jugador del Villarreal español.
Aunque Cabo Verde parte como el equipo menos experimentado del grupo, mantiene la esperanza de competir por uno de los puestos que otorgarán acceso a la nueva ronda de dieciseisavos de final.
El otro gran protagonista del Grupo H será Uruguay. La selección sudamericana llega al Mundial bajo la dirección de Marcelo Bielsa, cuyo proceso ha estado marcado por resultados destacados, pero también por una creciente irregularidad.
Durante las eliminatorias mundialistas, la Celeste consiguió victorias históricas frente a Brasil y Argentina, consolidando una clasificación que finalizó con el equipo en la cuarta posición de Sudamérica. Sin embargo, el rendimiento reciente genera interrogantes luego de acumular cuatro partidos consecutivos sin ganar.
Además de las dudas futbolísticas, el ciclo de Bielsa ha estado acompañado por controversias internas. La retirada de Luis Suárez y algunas diferencias públicas con futbolistas provocaron cuestionamientos sobre la gestión del entrenador argentino dentro del vestuario.
A pesar de ello, Uruguay mantiene una de las plantillas más competitivas del continente, encabezada por Federico Valverde, Ronald Araújo, José María Giménez, Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur y Darwin Núñez, figuras llamadas a liderar la clasificación a la siguiente ronda.
Arabia Saudí completa el grupo con el objetivo de repetir la mejor actuación de su historia en los Mundiales. El conjunto asiático alcanzó los octavos de final en Estados Unidos 1994, un logro que sigue siendo la referencia más importante de su fútbol internacional.
La selección saudí busca capitalizar las millonarias inversiones realizadas en el desarrollo del fútbol nacional durante los últimos años. No obstante, la mayoría de sus futbolistas continúa compitiendo en la liga local y solo dos integrantes de la convocatoria juegan actualmente en clubes extranjeros.
Para Arabia Saudí, esta Copa del Mundo también representa una etapa de preparación estratégica de cara al Mundial de 2034, torneo que organizará en su territorio y que considera fundamental para consolidar su crecimiento futbolístico.
Con España como favorita, Uruguay obligado a responder a las expectativas, Arabia Saudí con aspiraciones de sorprender y Cabo Verde viviendo una experiencia histórica, el Grupo H promete convertirse en uno de los más atractivos de la primera fase del Mundial 2026.
