El fútbol se mide en goles, pero la historia de las Copas del Mundo se mide en emociones. A lo largo de casi un siglo de competición, ha habido miles de anotaciones, pero solo un puñado logra burlar al tiempo y quedarse a vivir para siempre en la memoria colectiva. Ya sea por su belleza estética, por su peso en el dramatismo de una final o por la polémica que los envuelve, estos son algunos de los goles más inolvidables.

El «Gol Fantasma» que coronó a los inventores (Inglaterra 1966)

Si hay un gol que ha generado debates por décadas, es el de Geoff Hurst en la final de 1966 disputada en Wembley entre Inglaterra y Alemania Occidental.

Tal como relata el portal oficial de la FIFA, en plena prórroga y con el marcador 2-2, Hurst sacó un potente disparo que golpeó en la parte inferior del travesaño y rebotó dramáticamente sobre la línea de gol.

Según repasan los archivos históricos del portal Argentina.gob.ar, «claramente no había sido gol», pero los árbitros y el juez de línea soviético lo convalidaron. El sitio de ESPN añade que Hurst terminaría marcando un tercer tanto para sellar el 4-2, una hazaña que lo convierte, hasta la fecha, en el único jugador en marcar un triplete en una final mundialista.

La obra cumbre de Maradona y la genialidad para Burruchaga (México 1986)

Hablar del Mundial de 1986 es hablar de Diego Armando Maradona, cuyo partido de cuartos de final ante Inglaterra dejó el que es considerado uno de los mejores goles en la historia del deporte, de acuerdo con la cronología elaborada por el portal deportivo Goal.com.

Pero el clímax llegó en la final; la crónica oficial de la FIFA detalla cómo, a falta de apenas seis minutos para el cierre y con el juego empatado 2-2 ante Alemania Occidental, Maradona exhibió una vez más su genialidad dando un pase perfecto en profundidad a Jorge Burruchaga.

Burruchaga desarboló la defensa germana y superó al arquero Harald Schumacher con un remate raso que significó el 3-2 y el segundo título para la Albiceleste, según los mismos registros de la FIFA.

El sello argentino en los 90 y el 2006

La historia documentada por el sitio gubernamental Argentina.gob.ar recuerda otros dos goles mágicos de la selección sudamericana en rondas de eliminación directa: en los octavos de final de Italia 1990, una genialidad de Maradona le permitió a Claudio Caniggia marcar el heroico 1-0 definitivo para eliminar a Brasil. Asimismo, el mismo archivo histórico señala que en Alemania 2006, Maxi Rodríguez nos regaló otro momento imborrable en octavos frente a México, al conectar un zapatazo elegido como el mejor gol de ese campeonato para desempatar el juego 2-1.

Los testarazos de Zinedine Zidane (Francia 1998)

Según los archivos históricos de la FIFA, en el majestuoso Stade de France, Zinedine Zidane se encargó de asestar a Brasil dos golpes letales de cabeza de los que ya no se recuperarían. Los registros de la máxima entidad del fútbol precisan que el primero llegó en el minuto 27 y el segundo en el tiempo añadido de la primera mitad. Estos dos goles, como recopila la plataforma Goal.com, sirvieron para que la escuadra local arrollara 3-0 a la Canarinha y levantara su primera copa.

El gol de la eternidad para España (Sudáfrica 2010)

La cadena ESPN subraya en su repaso histórico que Sudáfrica vio a España levantar su primer título mundial gracias a un agónico gol de Andrés Iniesta ante Países Bajos. El medio deportivo Goal.com califica a esta anotación en tiempo extra como un suceso que «ya es historia del deporte». De acuerdo con el informe oficial de la FIFA, este inolvidable disparo cruzado ocurrió en el minuto 116 de la prórroga, desatando el éxtasis en el estadio Soccer City de Johannesburgo.

La definición de Götze en el Maracaná (Brasil 2014)

Como señala la memoria mundialista de Argentina.gob.ar, la historia de las finales definidas en la agonía del suplementario se repitió en Brasil 2014, cuando Alemania se impuso 1-0 con un gol de Mario Götze a tan solo siete minutos del final. El sitio de la FIFA detalla que Götze asumió con este remate el mismo papel de héroe que Iniesta había tenido en la edición anterior, dándole a los teutones su tetracampeonato.

El récord: Un grito desde los vestuarios (Corea-Japón 2002)

Fuera de las finales, la historia también se escribe con estadísticas fulminantes. Tanto el portal The Sporting News en su base de datos de récords individuales, como el archivo de Argentina.gob.ar, documentan que el delantero turco Hakan Sükür ostenta la marca del gol más rápido en la historia de las Copas del Mundo. Lo hizo anotándole a Corea del Sur a los 11 segundos de haber iniciado el partido por el tercer puesto en 2002.