Brasil dejó más dudas que certezas en el empate a uno contra Marruecos. Un resultado preocupante y raro para la Canarinha en un debut mundialista, ya que solo ha empatado en cuatro ocasiones a lo largo de las 23 ediciones que ha disputado.

El seleccionador Carlo Ancelotti, quien se mostró algo irritado en rueda de prensa con algunas preguntas, fue el primero en reconocer que el equipo jugó mal en la primera mitad.

Y, pese a la mejoría en el segundo tiempo, el técnico italiano se marchó bastante contrariado del MetLife Stadium de Nueva Jersey.

Estas son las claves del tropiezo de la Canarinha:

1. Cuarto empate en un estreno mundialista

La pentacampeona del mundo suele estrenarse con victoria en una Copa del Mundo. Solo ha perdido en dos ocasiones (1930 y 1934), consiguiendo un balance de 17 triunfos y apenas cuatro empates.

Antes del tropiezo contra Marruecos, empató con Yugoslavia en 1974; con Suecia en 1978; y con Suiza en 2018.

La diferencia entre goles marcados y recibidos también es abismal a favor de los sudamericanos: 50 a favor y 20 en contra.

2. Casemiro, señalado

Sobre el campo, Casemiro fue uno de los grandes señalados del conjunto ‘verdeamarelo’. El exjugador del Real Madrid volvió a la absoluta de la mano de Ancelotti para dar consistencia y galones al centro del campo.

Sin embargo, este sábado se vio superado en todo momento por el combinado africano. Él y Bruno Guimarães no lograron detener el poblado centro del campo que dispuso el seleccionador Mohamed Ouahbi.

El ex del Manchester United, de 34 años, fue sustituido al descanso con una tarjeta amarilla por Fabinho, quien se mostró más sólido.

3. Agujeros en defensa

La defensa formada por Douglas Santos, Marquinhos, Gabriel Magalhães y Roger Ibáñez, este último lateral derecho improvisado, naufragó.

Brasil encara este Mundial con, a priori, dos de los mejores centrales de Europa: Marquinhos, que acaba de conquistar su segunda ‘Champions League’ con el París Saint-Germain (PSG), y Magalhães, campeón de la Premier League con el Arsenal y finalista de la Liga de Campeones.

Ambos fallaron en el gol de Ismael Saibari: Magalhães no acertó a cortar el gran pase de Brahim Díaz y Marquinhos se vio superado en velocidad.

Ibáñez también sufrió en el lateral derecho con El Khannouss y Mazraoui, mientras que Douglas Santos no logró contener a Hakimi.

4. Falta de creatividad

Más allá de la fragilidad defensiva, el combinado de Ancelotti pecó de falta de creatividad en ataque. Faltó verticalidad y rapidez. Llegaron pocos balones a Igor Thiago dentro del área. Vinícius, el mejor de Brasil, estuvo fuertemente marcado y salvó a los suyos con un latigazo al filo del descanso.

Lucas Paquetá, llamado a ejercer esa función de enganche, falló varios pases en la salida que casi acaban en tragedia. ¿Resultado? Tan solo 8 remates en total frente a los 13 de Marruecos. El anhelo por el regreso de Neymar solo crece.

5. Raphinha busca su lugar

Fue una de las imágenes del partido. Tras el pitido final, Raphinha se sentó en el césped desconsolado. Varios de sus compañeros se acercaron a él para darle ánimos.

Vinícius comentó después que la reacción de su compañero fue una mezcla de cansancio y frustración.

El atacante del FC Barcelona busca aún su mejor lugar en el esquema de Ancelotti. Contra Marruecos comenzó por dentro y se escoró a la izquierda para combinar con Vini sin mucho éxito. Luego Ancelotti lo situó en el extremo diestro y hasta ocupó posiciones de falso 9. En ninguna de ellas brilló como lo hace en su club.

Brasil tendrá la oportunidad de redimirse el próximo viernes ante Haití, en la segunda jornada del Grupo C, en Filadelfia.