En 2020, el brasileño Wesley llegó a pensar que su futuro estaba lejos de las canchas. Después de varios intentos fallidos por convertirse en futbolista profesional, dejó de entrenarse y comenzó a trabajar aparcando vehículos en un restaurante donde su madre era cocinera. Cinco años después, aquel joven que estuvo a punto de renunciar a su sueño se prepara para enfrentar al Real Madrid con la camiseta de la Roma, en la Liga de Campeones.
A sus 23 años, Wesley se convirtió en una de las alternativas del entrenador Gian Piero Gasperini para ocupar los carriles del conjunto italiano. El brasileño acumula cinco titularidades, 420 minutos y una asistencia en la Serie A, además de disputar los 90 minutos del primer compromiso europeo de la temporada. Su presencia en el partido del miércoles contra el Real Madrid representa otro capítulo de una carrera que estuvo cerca de terminar antes de comenzar.
De aparcar vehículos a recibir una segunda oportunidad
La historia de Wesley comenzó entre pruebas fallidas y oportunidades que nunca terminaron de concretarse. Pasó por el Figueirense y llegó al Tubarao en 2019, pero la pandemia complicó sus aspiraciones de alcanzar el profesionalismo. Sin posibilidades claras de continuar, decidió alejarse del fútbol durante aproximadamente un año y ayudar económicamente a su familia trabajando en el restaurante donde también colaboraba su hermana. «Pensaba que el fútbol no estaba en mi destino», recordó el jugador en una entrevista concedida a los medios de la Roma en julio de 2025.
Sin embargo, su hermana se negó a aceptar que abandonara definitivamente el deporte y comenzó a enviarle mensajes de motivación a través de Instagram. La insistencia dio resultado a finales de 2020, cuando Wesley decidió volver a intentarlo. En 2021, el Tubarao lo convocó para cinco encuentros, de los cuales disputó tres. Un video de sus actuaciones llegó a manos de su representante y abrió la puerta para que el Flamengo le concediera una prueba, que superó en apenas dos días. Menos de un mes después, ya era titular del equipo sub-20.
El sueño que el Real Madrid dejó pendiente
La conexión entre Wesley y el Real Madrid comenzó mucho antes de su llegada a Europa. En 2016, cuando tenía 12 años, participó en un campus organizado por el conjunto español en Florianópolis, Brasil. El exfutbolista Sávio Bortolini, quien jugó tanto en el Real Madrid como en el Flamengo, había solicitado diez plazas para niños de escasos recursos a cambio de prestar su imagen al evento. Wesley consiguió una de ellas y destacó entre los participantes, lo que le permitió ganar un viaje a España para entrenarse durante una semana con el club blanco.
Pero aquel viaje nunca se concretó y el brasileño se quedó sin conocer las instalaciones del equipo que había despertado su ilusión. Años después, Sávio se convirtió en su representante y desempeñó un papel importante en su llegada al Flamengo. Desde entonces, su carrera avanzó rápidamente: disputó 139 partidos y marcó cuatro goles con el primer equipo del conjunto de Río de Janeiro, antes de que se anunciara su traspaso a la Roma en julio de 2025.
Su llegada al campeonato italiano comenzó de manera prometedora, ya que marcó el gol de la victoria contra el Bolonia durante su debut en la Serie A. Gasperini también encontró nuevas posibilidades para aprovechar sus características, al utilizarlo tanto por la banda derecha como por la izquierda. El brasileño reconoció que todavía necesitaba mejorar su regularidad, reducir los errores en los pases y encontrar un equilibrio entre sus responsabilidades defensivas y ofensivas. «No me siento Cafú», expresó al referirse a su desempeño y al proceso de aprendizaje que enfrentaba en Italia.
Este miércoles 14 de octubre, Wesley tendrá la oportunidad de medirse al Real Madrid en el estadio Olímpico de Roma, diez años después de aquel campus que le prometió una visita a España que nunca pudo realizar.
El futbolista que en 2020 parqueaba coches para ayudar a su familia ahora tendrá enfrente a uno de los clubes más importantes del mundo. Su historia pasó de un estacionamiento a los escenarios de la Liga de Campeones, donde buscará demostrar que aquella segunda oportunidad valió la pena.
