Las lluvias registradas durante septiembre y octubre permitieron recuperar parte de la producción agrícola en el oriente de El Salvador, una de las zonas más afectadas por la sequía de este año, aseguró Mateo Rendón, representante de la Mesa Agropecuaria, Rural e Indígena de El Salvador, quien destacó que las siembras de maíz, frijol y maicillo muestran una recuperación tras varias semanas de precipitaciones.
Rendón explicó que las condiciones climáticas fueron irregulares durante el invierno y provocaron pérdidas principalmente en el corredor seco oriental, donde algunos agricultores sembraron pese a las advertencias sobre la falta de agua.
Según sus estimaciones, las pérdidas de maíz alcanzaron unas 15,000 manzanas, una cifra superior a las 10,000 calculadas inicialmente. Los daños también se extendieron a puntos de Ahuachapán, Santa Ana y Sonsonate.
“Gracias a Dios todo septiembre y todo lo que llevamos de octubre ha llovido en Oriente. Entonces básicamente ya se recuperaron los los pastos, digamos. Se está recuperando el maíz, el frijol, el maicillo”, manifestó el representante agropecuario en la entrevista Frente a Frente de TCS. Rendón estimó que las precipitaciones podrían continuar hasta mediados de noviembre.
Pese a las pérdidas ocasionadas por la sequía, Rendón aseguró que actualmente no existe escasez de granos básicos en El Salvador y que el abastecimiento de maíz y frijol se mantiene estable. Explicó que las cosechas obtenidas en las zonas donde las lluvias fueron constantes permitieron compensar parte de los daños, evitando mayores presiones sobre los precios de estos productos.
El representante señaló que durante el invierno se cultivaron cerca de 30,000 manzanas de frijol, principalmente en zonas como Ahuachapán, Santa Ana, Sonsonate Norte, La Libertad, parte de Chalatenango y La Paz Centro. Destacó que una cooperativa ubicada en El Porvenir, Santa Ana, logró producir entre 2,000 y 2,300 manzanas de frijol, como parte de los resultados obtenidos en las zonas favorecidas por las lluvias.
En el caso de las hortalizas, Rendón explicó que la sequía provocó desequilibrios temporales en productos como cebolla, lechuga y repollo. Sin embargo, sostuvo que el país dispone actualmente de unas 7,000 manzanas dedicadas a la producción permanente de hortalizas, lo que ha permitido reducir la dependencia de las importaciones procedentes de Guatemala y Honduras, aunque reconoció que El Salvador todavía no alcanza la autosuficiencia alimentaria.
Emergencia agrícola y ampliación de sistemas de riego
Rendón detalló que el Ministerio de Agricultura impulsó medidas de apoyo a los productores afectados por la sequía, entre ellas la distribución de aproximadamente 500 bombas de extracción de agua, conocidas como achicadoras, para rescatar cultivos con posibilidades de riego.
Además, señaló que el 7 de octubre se aprobó un decreto de emergencia nacional que permitirá ampliar la asistencia, construir reservorios y desarrollar nuevas fuentes de abastecimiento de agua. Según el dirigente, ya se han construido alrededor de 300 punteras para facilitar el acceso al recurso hídrico.
El representante agropecuario destacó que seis gremiales trabajan en coordinación con el Ministerio de Agricultura para impulsar una estrategia que reduzca la dependencia de las lluvias. Entre las principales propuestas figura incorporar unas 60,000 manzanas a sistemas de agricultura bajo riego durante el próximo año.
También mencionó la ampliación de los servicios del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA), el funcionamiento de Agroconecta mediante el número 912 para brindar asistencia técnica a productores y el apoyo de $30 millones proporcionado por Estados Unidos para atender a las personas que perdieron sus cosechas.
