La falta de lluvia debido al fenómeno de El Niño sigue generando estragos para el sector agropecuario en El Salvador, pues los productores confirmaron que han detectado una escasez de alimento para el ganado y, en su lugar, deben comprarlo a un precio más alto.

“El silo está caro y escaso porque como no hay lluvia, no hay cultivo. Prácticamente como los insumos se han pegado una elevada”, indicó Rigoberto Mayorga, productor del municipio de Nueva Concepción, en Chalatenango.



El productor del norte del país explicó que en 2022 una camionada de silo rondaba los $300, una cifra que para 2023 puede ascender a $400 o $500, un alza que ronda entre el 33 % y el 66 %.

Mayorga señaló que por la falta de pasto, una consecuencia directa de la ausencia de lluvia, ha tenido que comprar más comida para su ganado, comprendido por 15 cabezas.

En el invierno de 2022, el productor tenía que adquirir media camionada de silo al mes por $200, mientras que este año ha sido necesario comprarla por completo a $400 para que su ganado no muera de hambre, duplicando los costos de alimentación.

Enfermedades gastrointestinales.

Al oriente del país, una de las zonas más golpeadas por el fenómeno de El Niño, Mateo Rendón, vocero de la Mesa Nacional Agropecuaria Rural e Indígena, aseguró que, junto con la falta de alimentos, el ganado ha tenido que soportar las fuertes temperaturas.

Si hace un año, el costo promedio por cada vaca era de $5 diarios para la alimentación, este valor ha llegado a $15 para este 2023, detalló Rendón, pues, además de comida, tienen que comprar vitaminas, darles aguas y sales minerales.

Mayorga resaltó la importancia de que el ganado se alimente con pasto verde, pues este contiene agua y proteínas que ayudan a la digestión de los bovinos. Para este invierno los productores han detectado una propagación de las enfermedades gastrointestinales, por lo que han tenido que destinar tratamientos. “En la salud se le ha invertido por vaca, quizás, unos $25 al mes”, acotó.

La cría de bovinos apunta a no ser tan rentable para productores como Mayorga, quien aseguró que continuará invirtiendo en lo necesario para no dejarlas morir, más aún cuando en su región ya se reportan decesos de reses por inanición.

A esto se suma que el sector ganadero ha tenido que alquilar terrenos con pasto, para que los animales no mueran de hambre, o invertir más en agua en aquellas zonas como el área costero, el sur de Usulután o San Miguel, en donde se poseen sistemas de riesgo.

En caída.

La producción de leche parece ir en sentido contrario al costo de manutención del ganado. Rendón indicó que probablemente todos los ganaderos han visto caer sus niveles de producción, al menos en el oriente del país la caída ronda el 40 %.

En el caso de Mayorga, la producción ha bajado un 25 %. El ganadero indicó que en el invierno de 2022 producía 4,000 botellas al mes, una cifra que ha caído a las 3,000 en 2023.

Estas bajas se sumarían a la caída del 16 % en la producción de leche nacional en la última década que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) confirma en sus anuarios estadísticos. El documento apunta que los litros de leche producidos bajaron de 485,015, en 2011, a 407,328 en 2021, una diferencia de 77,687 litros.

“La leche a $0.45 la estamos vendiendo, mucho ganadero está vendiendo los animales porque no hay comida, y la está vendiendo a bajo precio también”, lamentó Mayorga.

Ambos ganaderos aseguraron que no han visto reflejado el apoyo estatal para un año que consideran incierto y, en donde aclaran, se necesita apoyo.

Las claves

Qué

El alza en el costo de la camionada de silo y la escasez están ligados a la falta de lluvia, que ha perjudicado la producción.

Cómo

Los productores del norte del país han pasado de comprar media camionada de silo a una completa, por la falta de pasto.

Cuánto

Los ganaderos en oriente han pasado de destinar $5 para mantener sus vacas a $15 diarios, incluyendo vitaminas y sueros.

Efecto

La mala alimentación afecta al ganado. Los ganaderos confirmaron un descenso en la producción de leche este invierno.