La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo) calcula que los períodos de sequía provocados por el fenómeno de El Niño ocasionaron la pérdida de 2.47 millones de quintales de maíz y frijol.
El sector agrícola enfrenta este año los efectos de El Niño, que ha generado tres períodos de sequía y ha afectado principalmente a la zona oriental, con un acumulado de hasta 73 días secos.
Luis Treminio, presidente de Campo, calificó este año como “atípico”, luego de recordar que la sequía de 2018 duró más de 40 días, pero ocurrió en un solo período continuo.
El presidente de Campo sostuvo que para la primera siembra, que se desarrolla de mayo a junio, se esperaban 11.9 millones de quintales de maíz, pero “consideramos que hubo una pérdida del 20 %”.
Esto se traduce, según los cálculos de Campo, en una pérdida de 2.39 millones de quintales de maíz.
En el caso del frijol, para la primera siembra se esperaban más de 390,000 quintales y se perdieron alrededor de 78,000.
Treminio recordó que las proyecciones iniciales para el ciclo 2026-2027 ya se encontraban por debajo del consumo nacional, pues la gremial estimaba una producción de 20.60 millones de quintales, al menos 4.4 millones menos que los 25 millones requeridos por la población.
De esa manera, Campo estima ahora que el déficit de granos básicos para el próximo año será de 6.87 millones de quintales entre maíz, arroz, frijol y sorgo.
Hasta la fecha, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) no ha ofrecido datos oficiales sobre las pérdidas agrícolas. Sin embargo, Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, una gremial cercana al Gobierno, estima que se perdieron entre 5,500 y 6,000 manzanas de maíz.
La Mesa Agropecuaria y la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA) se sumaron al llamado del Ministerio de Agricultura para sembrar entre finales de abril y principios de mayo, ante los pronósticos de sequía desde junio.
Campo, en tanto, recomendó sembrar hasta la segunda semana de mayo o a inicios de junio, cuando el invierno estuviera más desarrollado.
“Hubo gente que sembró en abril; esa gente perdió parte de su cosecha”, aseguró Treminio en el programa Diana Verónica y Tony.
Producción de postrera en riesgo
Usualmente, los productores de la zona oriental esperan hasta agosto para sembrar en un ciclo conocido como postrera. Según Campo, durante este período se cultiva el 20 % de la producción de maíz, principalmente en oriente, donde se esperaban 3.29 millones de quintales de este grano.
Además, durante este ciclo se desarrolla el 75 % del cultivo de frijol, con cerca de 1.46 millones de quintales, mientras que se esperan 2.24 millones de quintales de sorgo.
De esa manera, para el ciclo de postrera se esperaban 6.89 millones de quintales, pero los productores de la zona oriental han decidido no cultivar debido a la drástica reducción de las lluvias.
“Esta producción está en riesgo en un 100 % porque agosto fue uno de los meses más cálidos del año y no ha llovido suficiente”, sostuvo.
Treminio agregó que, en conversaciones con ganaderos de la zona oriental, le han comentado que la producción de leche se ha reducido hasta en un 75 %, mientras que el costo se ha incrementado de $0.40 a $0.63 por botella.
