Ante la escalada de los conflictos en Medio Oriente, las compañías aseguradoras de las navieras han suspendido coberturas o elevado las primas de los seguros marítimos, un costo adicional para un sector que también enfrenta el encarecimiento del combustible y los reajustes de las rutas internacionales.
Guillermo González Larsen, vicepresidente de la Federación Internacional de Asociaciones de Transitarios (Fiata), explicó que el incremento de las primas de seguros oscila entre 80 % y 100 %, aunque puede ser mayor en algunos tramos.
González Larsen participó la semana pasada en un evento organizado por la Asociación Salvadoreña de Agencias de Carga y Transitarios (ASAC), donde explicó que los seguros se han convertido en un factor adicional que presiona los costos de la logística internacional.
El representante señaló que, ante los conflictos y riesgos que enfrentan las rutas marítimas, algunas compañías aseguradoras han dejado de cubrir determinados trayectos, mientras que en otros casos han elevado sus tarifas.
Este incremento ocurre en paralelo con el alza de los fletes marítimos. González Larsen señaló que las tarifas para América Latina, que en algunos momentos llegaron a rondar los $500, posteriormente se situaron en un promedio de entre $2,000 y $3,000, y actualmente alcanzan entre $9,000 y $10,000 en algunos trayectos.
Para El Salvador, Roger Sibrián, presidente de ASAC, señaló que los fletes marítimos desde China, uno de los principales proveedores del mercado salvadoreño, pasaron de entre $3,000 y $4,000 al inicio del año a rondar los $10,000 por un contenedor de 40 pies.
A estos mayores costos se suman las demoras en el transporte de mercancías. González Larsen explicó que el tránsito marítimo entre Asia y América Latina normalmente toma entre 21 y 35 días, pero los cambios y reacomodos de las rutas pueden extender los tiempos por encima de los 30 días.
Reacomodo
Los problemas no se limitan al costo del transporte. Sibrián explicó que los cambios en las rutas, las restricciones al tránsito marítimo y otros eventos internacionales generan atrasos que terminan trasladándose a los importadores.
El presidente de ASAC recordó que las cadenas logísticas enfrentan turbulencias desde la pandemia de covid-19, cuyos efectos se sintieron con mayor fuerza en 2021, cuando la tarifa para transportar un contenedor llegó a $20,000.
“Después de eso hemos tenido algo que todavía en la economía no ha logrado normalizarse”, sostuvo.
Sibrián explicó que antes los empresarios tenían claramente identificadas las temporadas altas y bajas del transporte marítimo. Sin embargo, señaló que este comportamiento se ha vuelto más irregular y que actualmente la demanda y las tarifas pueden cambiar durante todo el año.
Por su parte, González Larsen señaló que el sector también ha experimentado una concentración del mercado naviero. Explicó que hace una década había unas 22 navieras a nivel mundial y que actualmente quedan alrededor de 10, mientras que la tendencia apunta a una mayor concentración.
A pesar de las dificultades, el representante de Fiata sostuvo que las alteraciones en las cadenas logísticas también generan oportunidades para los países y las empresas que logren adaptarse a las nuevas condiciones del comercio internacional.
“Todas las crisis traen oportunidades, y las oportunidades están en nosotros, los países, en la logística: cómo cambiamos la forma de pensar y de hacer para generar más oportunidades”, afirmó.
