La competencia es la mayor barrera de crecimiento para un 43 % de las micro y pequeña empresas (mype), según el último boletín trimestral del Observatorio Mype.

"En el segundo trimestre de 2025 (…) continuó siendo el obstáculo más citado entre los empresarios del sector”, puntualiza la publicación de la Fundación de Apoyo Integral (Fusai).

Aunque la cifra es la más baja, desde el segundo trimestre de 2024 cuando igualó la misma tasa, Fusai asegura que la situación es la más citada por los empresarios al momento de analizar sus amenazas.

El documento señala que el aumento de la competencia ha sido notorio desde la pandemia de covid-19, cuando en ese momento solo un 12 % de las mypes notaron un alza de este factor.

Según Fusai, el aumento de la variable está ligada tanto a la recuperación de los negocios luego de la pandemia, como a la mejora en las relaciones con China que ha “catapultado” el establecimiento de nuevos empresarios en El Salvador, muchos de estos almacenes que ofrecen precios al por mayor y menor.

Este tipo de grandes negocios estaría ofreciendo mejores precios en el mercado de los que las mypes salvadoreñas ofrecen, porque se colocan en desventaja, aunque se beneficia al mismo tiempo al consumidor final.

De hecho, en zonas como el centro histórico de San Salvador se ha notado un incremento de almacenes desde hace unos años, con ventas variadas que van desde misceláneas hasta ropa.

 

Factores

La fundación profundizó qué factores incrementan la competencia y descubrió que de trasfondo está un 27 % de los empresarios que señala que han aparecido nuevos negocios con ofertas clonadas a lo que estos comercializan.

También hay un 12 % que localizó competidores con grandes inventarios y un 10 % de empresarios que asegura que el aumento de esta rivalidad comercial está ligado a los precios y promociones de los proveedores.

“Algunos empresarios manejan inventarios masivos y tienen acceso privilegiado a productos importados que les permiten establecer precios prácticamente imbatibles”, añade el análisis de Fusai.

El técnico de la Escuela LID de Fusai, Jesús Rosales, expone en la publicación que, aunque las mypes deben aprender a jugar “con inteligencia”, deben evitar cometer actos “suicidas” que puedan implicar una baja en el costo de sus productos.

Fusai destaca que competir no debe ser sinónimo de “hacer mejor” los productos o los servicios, sino más bien de detectar formas innovadoras de ser relevante. La institución considera importante ejecutar estas prácticas en un entorno en el que tener un negocio propio se ha convertido en la única opción de decenas de salvadoreños ante el desempleo y la falta de oportunidades.

Las mypes también son el refugio de financiamiento para decenas de estudiantes universitarios que buscan obtener un título mientras lideran emprendimientos.

En su comunicado, la fundación insiste en la necesidad de crear programas de apoyo que puedan respaldar a las mypes en El Salvador ante el aumento de la competencia.