El 52 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Centroamérica ha ralentizado o detenido la adopción de herramientas de pagos digitales por el temor a la ciberseguridad, revela el Mastercard 2026 SME Cybersecurity Outlook.

El estudio, presentado este jueves en El Salvador, también confirma que las pymes en la región han pospuesto su expansión en nuevos mercados por el temor al fraude, y señala que el 43 % ha detenido la adopción de nuevos métodos de pago.

Dicho estudio retoma una encuesta realizada a 2,400 propietarios y responsables de pymes en 12 países de América Latina y el Caribe, la cual evidencia que el gran desafío de este segmento es la preocupación por ser víctima de un ciberataque en medio de una mayor digitalización.

Los hallazgos señalan que el 35 % de las pymes en Guatemala, Costa Rica y Panamá reportó haber experimentado un incidente de ciberseguridad durante los últimos 12 meses.

Marvin Rodríguez, gerente país de Mastercard para Honduras, Guatemala y El Salvador, recordó que las preocupaciones de las pymes son clave en la economía salvadoreña, donde el 70 % del empleo proviene de estas unidades empresariales y participan en el 48.8 % del producto interno bruto (PIB).

El estudio encontró que el 77 % de las 11 millones de pymes de México, Centroamérica y el Caribe aún no acepta pagos digitales, lo que representa un margen de oportunidad, según Rodríguez, quien advirtió que si se observa con lupa el Triángulo Norte de Centroamérica, solo el 10 % de este segmento empresarial ha adoptado medios de pagos electrónicos.

Detrás de esta baja penetración se encuentran factores como el temor al seguimiento fiscal al permitirse el rastreo de las operaciones, así como el mito de que la comisión bancaria es alta o el temor a los ataques.

“La próxima etapa de la digitalización de las pymes no depende solo de que adopten más tecnología, sino de que tengan la confianza y las capacidades para crecer. Para El Salvador, la oportunidad consiste en convertir el avance digital en un crecimiento empresarial más seguro y resiliente”, sostuvo el ejecutivo.

Ante este panorama de vulnerabilidad, la capacidad de respuesta interna muestra brechas significativas: solo el 53 % de las empresas cuenta con un plan formal de ciberseguridad, y apenas el 20 % se siente plenamente confiado en su capacidad para proteger su negocio frente a futuros riesgos digitales.