El impacto del fenómeno climático de El Niño en El Salvador se traduce en un mayor costo de vida, estimado en 0.64 puntos porcentuales en la inflación, advierte un informe especial publicado este lunes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

La publicación, que tiene lugar en un período de incertidumbre por un evento de El Niño que amenaza con ser devastador para la región, señala que este fenómeno tiene un impacto directo en la oferta de alimentos y energía, así como en daños a la infraestructura e interrupciones en las cadenas de abastecimiento.

Sin embargo, el informe señala que los efectos no se agotan una vez finaliza el ciclo de El Niño, sino que tienen una segunda vuelta por la persistencia en los aumentos de los precios de los alimentos y la energía, debido al impacto en la producción de los países de mayor peso en la oferta mundial de materias primas.

Para calcular las repercusiones en el costo de la vida, el estudio retomó las temperaturas reportadas durante El Niño de 2023-2024 y simuló que, si fuesen iguales a las de ese momento, con una persistencia de cuatro meses, la inflación en Centroamérica y República Dominicana experimentaría un aumento acumulado de entre 0.40 y 0.93 puntos porcentuales.

En El Salvador, el estudio calcula un aumento de 0.64 puntos porcentuales en la inflación, ubicándose entre los países más afectados junto con Honduras, con 0.88 puntos porcentuales, y Guatemala, con 0.93 puntos.

Esto tiene sentido debido a que El Salvador, Honduras y Guatemala comparten el Corredor Seco, una región altamente vulnerable al cambio climático y con fuerte dependencia agrícola.

En Nicaragua se estima un impacto de 0.52 puntos porcentuales, en Panamá de 0.47, en Costa Rica de 0.44 y República Dominicana de 0.40.

“Estos resultados son parciales debido a que no consideran impactos relacionados con otras consecuencias del fenómeno como las sequías o las alteraciones de las precipitaciones, por lo que se pueden interpretar como impactos de cota mínima”, indicó.

Gráfico publicado por la CEPAL sobre el impacto en la inflación de la región por El Niño.

La CEPAL estima que un fenómeno de El Niño extremo provocaría pérdidas acumuladas del 2 % del producto interno bruto (PIB) en la región en el horizonte de tres años, además de afectar los ingresos de los hogares, donde podrían caer en pobreza hasta 4.8 millones.

Impacto en el sistema eléctrico

Aunque El Niño se asocia directamente con daños en la agricultura, también afecta al sector energético porque merma la generación hidroeléctrica, de gran peso en los mercados centroamericanos y de menor costo que otras tecnologías.

La CEPAL señala que los sistemas energéticos de la región son particularmente vulnerables a El Niño porque poseen una de las mayores proporciones de generación hidroeléctrica del mundo, correspondiente al 70 % de la matriz.

El reporte señala que para el trimestre octubre-diciembre de 2026 se anticipa un déficit de precipitaciones de 60 % en la región, frente al 31 % del territorio que se clasifica en condición de alerta.

Además, se enfrenta al envejecimiento de la infraestructura, ya que más de la mitad de la capacidad hidroeléctrica instalada supera los 30 años y una parte importante de las centrales se encuentra en cuencas y corredores expuestos a sequías, inundaciones o incendios.

El incremento de temperaturas eleva a su vez el uso de energía para climatización, una presión adicional sobre el sistema. Además, los incendios afectan las líneas de transmisión y las subestaciones, ya sea por daños en la infraestructura o por desconexiones preventivas causadas por el humo.