Pese al impacto del conflicto en Oriente Medio en las cotizaciones internacionales de las materias primas más apreciadas, El Salvador cerraría con la segunda inflación más baja de las economías de Centroamérica en 2026, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Centroamérica registraría una inflación promedio de 3 % al cierre de 2026, mayor a la tasa de 1.8 % reportada en 2025, en un contexto marcado por la escalada de violencia en Irán, cuya guerra comenzó el 28 de febrero con los primeros ataques de Estados Unidos e Israel, y luego afectó a toda la región en Medio Oriente.

Esto derivó en un aumento sostenido de los precios, comenzando por el petróleo.

El Salvador cerraría con una inflación de 2.7 % en 2026, un aceleramiento desde el 0.3 % de 2025.

Esta es la segunda tasa más baja, superada solo por Panamá donde se anticipa una inflación de 1.8 %.

Esto excluye a Costa Rica, que, según proyecciones del FMI, registraría una deflación en 2026 de -0.8 %. Es decir, que sufriría una caída general de precios, un indicador que si se profundiza genera distorsiones en las economías.

Honduras registraría la mayor tasa inflacionaria, de 5.6 %, seguido de 5.1 % en República Dominicana.

Nicaragua seguiría con una inflación de 3.5 %, Guatemala de 3 %.

A nivel mundial, el FMI señala que la inflación cerraría en 4.7 %, también una tendencia creciente frente al 4.1 % de 2025. Este repunte está impulsado principalmente por choques negativos de oferta en los mercados de energía y alimentos derivados del conflicto en Oriente Medio.

Las interrupciones en el estrecho de Ormuz elevaron el precio promedio del petróleo a $95.74 por barril en 2026, un 41 % más respecto a 2025. Además, se proyecta que los alimentos sufran un alza de 5 % y los fertilizantes del 10 %, por los mayores costos de transporte.

Ya que el crudo es la materia prima más apreciada y está vinculado a toda la economía, los precios en general han subido. Uno de los impactos más duros para los salvadoreños es la canasta básica alimentaria urbana, que en agosto se colocó en $264.73, su segundo precio más alto en 25 años.