El Salvador registró en 2024 el primer envío de café a Cuba, un país sumergido en una profunda crisis económica y migratoria, cuyo gobierno controla el mercado.

De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), en mayo de 2024 se despacharon 8,617.27 kilogramos de café, valorados en $32,716.8, la primera vez que los productores salvadoreños exportaron café a la isla, según el registro con información a partir de 1994.

En noviembre de 2024 se realizó el segundo envío de 8,617.27 kilogramos, por los cuales los compradores cubanos pagaron $32,716.80.

En total, Cuba compró a los productores salvadoreños 17,234.54 kilogramos, por $65,433.6, al término de 2024, a un promedio de $3.79 el kilogramo (2.2 libras).

Las exportaciones se mantuvieron en los primeros dos meses de 2025 con envíos acumulados por 49,447.53 kilogramos, que dejaron ingresos a los productores por $186,485.6.

El Banco Central reporta que en enero se despacharon 32,965 kilogramos y en febrero fueron 16,482.5, por los cuales se pagaron $124,323.8 y $62,161.9, respectivamente.

Cuba tiene una comprimida producción de café, con un sector que enfrenta, al igual que en Centroamérica, un aumento en los costos de producción y menor mano de obra.

Según el BCR, la isla es uno de los 20 países que recibieron café salvadoreño en los primeros dos meses de 2025, con una participación de apenas 0.7 % de los más de $22.9 millones exportados.

El Salvador, que fue el cuarto exportador mundial en la década de 1970, ya no es un gran jugador en el mercado internacional del aromático, aunque su fama de taza de excelencia precede y un 60 % del café se vende bajo la etiqueta de diferenciado, que incluye el grano gourmet, orgánico, sostenible, precio justo (fair trade), natural y fino.

Sin embargo, las cifras del BCR no ofrecen un detalle de a qué sectores se destina el café salvadoreño en Cuba, aunque los medios locales reportan escasez generalizada del grano para consumo familiar.


Recuperación del sector

De acuerdo con el BCR, los ingresos de las exportaciones de café crecieron un 58 % en los primeros dos meses del año, al menos $8.4 millones adicionales a los $14.5 millones registrados en igual período de 2024.

El resultado a febrero es un “alivio” para los caficultores, que en 2024 sufrieron un descalabro en las exportaciones de un 6.8 %, luego de rebasar los $137.12 millones.

La Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal) atribuyó que una parte de la caída se debe al embotellamiento del Puerto de Acajutla, en Sonsonate, donde el café pasaba hasta tres meses sin ser despachados.

Después de ser motor de la economía salvadoreña y el principal producto de exportación, el café se coloca en el puesto 13 con una participación de solo 2.09 % de la canasta exportadora.