Más de 410,600 hogares salvadoreños viven en pobreza multidimensional, reveló la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2025.
Para medir la pobreza se utilizan principalmente dos metodologías: la monetaria, que toma como referencia si una familia tiene ingresos para comprar la canasta básica alimentaria; y la multidimensional, que identifica carencias de oportunidades y servicios que limitan el desarrollo de una persona.
Esta metodología comenzó a promoverse en 1980 y El Salvador la adoptó en 2015. Esta información se incluye en la EHPM, pero en la edición de 2024 no se incorporó sino hasta el último informe, publicado en marzo pasado por el Banco Central de Reserva (BCR).
La institución incluso dedicó una publicación por separado a los resultados de 2024 y 2025, los cuales señalan que el 20.1 % de los hogares salvadoreños vive en pobreza multidimensional.
Para calificar a un hogar en esta condición, debe presentar al menos siete de los 20 indicadores. Según el BCR, el porcentaje se redujo frente al 21.1 % de 2024 y equivale a que 12,872 familias salvadoreñas salieron de esa condición.
Al cruzar los porcentajes con el total de hogares reportados por la EHPM, se obtiene que en 2025 había 410,688 hogares en esta condición; es decir, que sufrían varias privaciones en educación, condiciones de vivienda o empleo.
¿Cómo viven?
Los 20 indicadores se representan en cuatro dimensiones: educación; condiciones de la vivienda, trabajo y seguridad social; salud, servicios básicos y seguridad alimentaria; y calidad del hábitat.
El Banco Central señaló que 14 de los 20 indicadores mostraron reducciones en 2025.
De acuerdo con la EHPM 2025, el indicador peor evaluado corresponde a la baja educación de adultos, contemplado en la dimensión de educación. En este aspecto, el 72.5 % de los hogares en pobreza multidimensional se encuentra en esta condición.
Ese porcentaje se redujo 1.4 puntos porcentuales, “gracias a la ampliación de programas educativos y al fortalecimiento de materiales escolares”, sostuvo el BCR.
En la dimensión de trabajo y seguridad social, la Encuesta de Hogares encontró que el 66.2 % de las familias enfrenta falta de acceso a seguridad social y el 65.6 % vive en subempleo e inestabilidad laboral.
Por su parte, en la dimensión de condiciones de la vivienda, el 31 % se encuentra en hacinamiento y el 19.4 % de los hogares vive en infraestructuras con materiales inadecuados de piso y pared.
En la dimensión de salud, servicios y seguridad alimentaria, el 34.6 % de las familias salvadoreñas no tiene acceso a saneamiento. En este campo, el BCR destacó la reducción en inseguridad alimentaria de 1.2 puntos porcentuales, que se ubicó en 15.9 %.
Además, el 38.5 % de los hogares no tienen espacios públicos para el esparcimiento.
