Por tercer mes consecutivo, la canasta básica alimentaria (CBA) subió de precio en febrero pasado tanto para la zona urbana como la rural por un mayor costo en frijoles, tortillas, carnes, verduras y frutas, reportó la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (Onec).

La última actualización revela que la canasta alimentaria en la zona urbana se ubicó en $247.60, al menos $0.96 más cara en comparación con los $246.64 reportados en enero pasado. La CBA aumenta de manera consecutiva desde diciembre del año pasado luego de varios meses con reducciones tras alcanzar un récord de $264.9 en julio por una crisis de precios en medio de pérdidas en el agro por fuertes lluvias.

También la canasta básica rural aumentó de precio en $1.07, luego de pasar de $179.96 en enero a $181.04 en febrero. También acumula tres meses de constantes aumentos, desde diciembre de 2024.

A pesar de los incrementos, la canasta alimentaria en la zona urbana es $9.2 más barata en comparación con febrero de 2024, mientras que la rural se ha reducido en $4.1. Aún así, la Mesa por la Soberanía Alimentaria (MPSA) interpeló esta semana que los alimentos se compran mucho más caros que antes de la pandemia de covid-19, la gran crisis que generó distorsiones en el mercado mundial y que se agravaron por la invasión rusa en Ucrania.


¿Qué subió de precio?

En la zona urbana, la Onec detalló que hubo incrementos en las raciones de las tortillas, el arroz y las carnes, una categoría que incluye res, cerdo y aves.

También subieron de precio las grasas -aceite, margarina o manteca vegetal-; las frutas -naranja, plátano y guineo-; las verduras -papa, cebolla, chile verde, tomate, güisquil y repollo-; y la leche fluida.

Entretanto, hubo reducciones de precios en las raciones de pan francés y huevos, frente al azúcar que no mostró variación en los últimos dos meses.

Al igual que en la zona urbana, los hogares en la región rural pagaron más por las raciones de tortillas en febrero pasado, así como por el arroz, las carnes, las grasas, la leche fluida y los frijoles.

Las reducciones se registraron en las raciones de los huevos, mientras que el azúcar se mantuvo sin modificaciones. Además, la canasta alimentaria rural no incluye las verduras, debido a que la metodología, vigente desde hace 40 años, consideraba que los hogares en estas áreas producían los alimentos que consumían.

También subió el costo de cocción (gas propano o electricidad para preparar alimentos) a nivel nacional, una variable que representa más del 10 % de la CBA.