El crecimiento del crédito bancario registra este 2026 una moderación generalizada en América Central y República Dominicana, tras varios años de una fuerte expansión, indicó un informe difundido este lunes por la agencia calificadora de riesgo Moody’s Local.

En paralelo, la calidad de la cartera en la subregión permanece en general «controlada y se consolida una mayor utilización de depósitos como fuente de fondeo, cuyo crecimiento ha moderado el financiamiento del exterior y sostenido adecuados niveles de liquidez», indicó la agencia.

El consumo sigue siendo un sector relevante para el crecimiento del crédito, «respaldado por la demanda y el apetito de la banca por segmentos de mayor retorno», como las tarjetas de crédito, «aunque en algunos países su expansión se ha moderado ante una gestión más prudente del riesgo crediticio».

«Hacia adelante, Moody’s Local espera que el crédito mantenga un crecimiento sostenido y una buena calidad de activos, aunque en un entorno potencialmente menos expansivo, particularmente si se revierte la tendencia descendente en los costos de fondeo».

En este contexto, agregó la calificadora, «será relevante monitorear el desempeño de las carteras de mayor crecimiento reciente, a medida que maduren, y su impacto sobre los indicadores de calidad de activos».

Del dinamismo de El Salvador a la lentitud de Panamá

El Salvador se muestra como el más dinámico con un crecimiento que podría situarse en 9,8 % en 2026, entre los más altos de la región, impulsado por los sectores del comercio, consumo, servicios y construcción, que han liderado la expansión del crédito bancario desde 2023, dijo Moody’s.

La construcción ha sido el segmento de mayor crecimiento, y si bien el consumo también mantiene una expansión relevante, su participación en la mezcla de cartera ha disminuido, en una recomposición que, bajo condiciones económicas estables, podría contribuir a contener presiones sobre la calidad de los activos, agregó.

En la acera de enfrente está Panamá, que sigue mostrando «el menor crecimiento crediticio de la región, aunque el ritmo de expansión de la cartera total exhibió un alza en el primer semestre de 2026, que de mantenerse, implicaría un crecimiento cercano a 4,4 % al cierre del año, frente al 2,9 % en 2025».

Entre ambos extremos están Honduras, con un crecimiento del crédito previsto del 8,7 %; Nicaragua (7,5 %); República Dominicana (7,4 %); y Guatemala (6,6 %), donde factores como el alza de las tasas de interés y el debilitamiento de la calidad de los créditos, entre ellos al consumo o compra de vehículos, ha frenado la expansión de la cartera de manera generalizada.

Costa Rica constituye un caso particular, ya que el comportamiento del tipo de cambio distorsiona la comparación de las tasas de crecimiento del crédito entre períodos.

En este contexto, a junio de 2026 la cartera denominada en moneda extranjera del sistema financiero total mostraba una contracción de 6,4 % respecto al cierre de 2025, mientras que la cartera en moneda local crecía 1,6 %.