Los productores temen que el recrudecimiento del fenómeno climático de El Niño, que eleva el riesgo de severas sequías y altas temperaturas, generaría nuevamente pérdidas de granos básicos en 2024.
El Salvador ha sido influenciado desde inicios de 2023 por el fenómeno de El Niño, que ha provocado una reducción en los niveles de lluvia y un incremento en la temperatura. Esta situación repercutió en la pérdida de granos básicos y café.
Para 2024 se prevé el desarrollo de un Súper Niño, que generaría similares condiciones, pero en un nivel más agudo.
La Asociación Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (Campo) señala que el principal problema es que el Súper Niño provocará escasez de agua, una situación que perjudicará la producción de granos básicos local y regional.
“El Niño normal, que no fue tan fuerte, afectó 1.2 millones de quintales de granos básicos (en 2023), ya no se diga un Súper Niño”, señaló el presidente de la gremial, Luis Treminio.
En El Salvador existen tres períodos de siembra: la primera, catalogada como primavera, en la que se cultiva el 75 % del maíz y el 20 % del frijol, así como arroz, entre los meses de mayo a junio. La segunda es la postrera, que ocurre de agosto a septiembre y una tercera, denominada apante, que se desarrolla de noviembre a diciembre.
Protección Civil ha señalado que el Súper Niño estará influenciando el país hasta noviembre o diciembre del próximo año.
Debido a esto, Campo teme que en la primera cosecha del ciclo 2024-2025 habrá menos posibilidades de producir granos básicos.
La gremial señala que esta situación ya desmotiva y preocupa a los productores salvadoreños.
“Si no hay lluvia no va a haber cultivo. Con el agua, lo que hacen las mujeres del campo y las agricultoras, es producir lo que nosotros comemos, frijol, maíz, hortalizas; y si no hay lluvias habrá una escasez”, advirtió Vera Bonilla, miembro del Movimiento Salvadoreño de Mujeres (MSM).
Pero el Súper Niño no sólo perjudicaría la producción de granos básicos, ya que un incremento en la temperatura y un impacto sobre animales polinizadores, como abejas y murciélagos, vendrán de la mano, según el presidente del Centro Salvadoreño de Tecnología Apropiada (Cesta), Ricardo Navarro.
“Eso va a afectar la disponibilidad alimentaria, el problema es que a veces, digamos, los gobiernos lo ven económicamente y dicen que lo comprarán en otra parte, pero el problema también sucede en otras partes”, señaló Navarro.
Por su parte, Rosi López, miembro de la Asociación de Comunidades para el Desarrollo de Chalatenango (CCR), teme una crisis si los pronósticos para 2024 se cumplen.
¿Qué hacer?
Aunque el fenómeno del Súper Niño está ligado al cambio climático y muy poco se puede hacer para revertir la proyección, los productores aseguraron que se deben tomar medidas para que el impacto sea menor sobre el país.Diseñar planes a corto, mediano y largo plazo para atender situaciones climáticas, junto con establecer una reserva estratégica, así como garantizar que se suministre el agua necesaria, convertir los desechos en abono, deberían ser medidas estatales que se deben tomar, según Cesta.
A nivel agrícola, Campo ve necesario que el Ministerio de Agricultura garantice la distribución de semillas de alto rendimiento y adaptadas a sequías, además de elevar la cantidad de productos que se entregan a través de los paquetes agrícolas.
Por el lado de los productores, Treminio recomendó impulsar buenas prácticas agrícolas, como no quemar en zonas de cultivos y utilizar barreras muertas para aprovechar la poca agua que se pueda tener.