El Hotel Real InterContinental, uno de los complejos hoteleros más modernos del país, destinó $3 millones para una fase clave de su plan de modernización iniciado en julio de 2025, consolidándose como un referente histórico de la hotelería en la capital.
Inaugurado en 1971 —el mismo año de nacimiento de Fernando Poma, presidente de Real Hotels & Resorts—, este icónico establecimiento no solo representa el primer proyecto hotelero de gran envergadura de la corporación, sino que opera como la casa matriz de Grupo Poma en El Salvador, un conglomerado con 107 años de trayectoria en el país.
Poma señaló que, para preservar los estándares de una infraestructura de vanguardia, se impulsó un proceso de transformación profunda que abarca desde espacios corporativos hasta conceptos culinarios de nivel internacional.
“Nosotros lo que tratamos de hacer es mantener nuestros proyectos como si los hubiéramos hecho el año anterior: tratar de mantenerlos siempre nuevos, con la mejor infraestructura, con la mejor tecnología y con el mejor servicio posible”, afirmó.
Innovación en salones, áreas sociales y gastronomía
El plan de renovación comenzó con la intervención de 13 salones de reuniones que suman 2,000 metros cuadrados, además del Club InterContinental ubicado en el octavo piso.
Durante 2026, las mejoras se extendieron al vestíbulo principal —concebido bajo un concepto residencial con zonas de lectura— y a la incorporación de Zambra Lobby Bar & Coffee, una propuesta especializada en café y bollería fina.
La modernización también abarcó los espacios de bienestar y entretenimiento, incluyendo la remodelación del área de piscina y la apertura del nuevo Azul Pool Bar.
“Es un lugar lindo para tomar algo, estar bajo las estrellas”, destacó Poma.
El ejecutivo explicó que la visión detrás del proyecto responde al concepto “the place to be”, buscando que el establecimiento trascienda el hospedaje tradicional para consolidarse como un centro integral de bienestar, negocios y entretenimiento en la ciudad.
Asimismo, recordó que el hotel se integra a la dinámica urbana junto a complejos comerciales como Metrocentro, que celebró 55 años de operaciones.
“Queremos que los hoteles no sean lugares aburridos, sino centros de entretenimiento, pero que logremos el mejor descanso”, añadió.
Nueva oferta culinaria
La propuesta gastronómica experimentó una transformación total. El hotel relanzó Picasso Cocina de Arte —un concepto interactivo dotado de un horno especializado donde el comensal participa en la creación de su platillo— y modernizó Faisca do Brasil, la única churrasquería brasileña del mercado que ofrece 16 cortes de carne importados, junto a una amplia variedad de acompañamientos y postres.
Adicionalmente, se introdujo NAU Sushi & Robatayaki, consolidado como el único restaurante en Centroamérica con este concepto de alta gama que combina barras de sushi y la técnica japonesa de cocción a la parrilla con carbón.
Con estas intervenciones —que también comprenden el centro de bienestar Presence Spa & Wellness Center—, el hotel refuerza su competitividad frente al dinamismo del sector turístico nacional. De cara al futuro, la estrategia de expansión de Grupo Poma continuará firme.
“En 2027 se comenzarán con las habitaciones”, confirmó Poma, una etapa con la que se completará la modernización total de la infraestructura para capitalizar el auge del turismo en El Salvador.
Paralelamente, Grupo Poma avanza en la construcción del hotel JW Marriott San Salvador en el complejo de Multiplaza, cuya entrega está prevista para 2028 como la nueva apuesta de máxima categoría y lujo en el país.
