San Vicente, Usulután, San Miguel y La Unión son los departamentos más afectados por la falta de lluvias y la pérdida de cultivos, de hasta 15 %, según Mateo Rendón, coordinador nacional de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena.

Los tres períodos de sequía, registrados hasta ahora por el fenómeno climático de El Niño, no han afectado al territorio salvadoreño por igual. La zona paracentral y oriente son las regiones donde las altas temperaturas y la reducción de las lluvias han golpeado con mayor fuerza a los productores.

Rendón detalló que entre el 10 % y 15 % de los cultivos de la zona paracentral, que comprende La Paz, Cabañas y San Vicente, se han perdido.

Usualmente, explicó, en este territorio llueve durante la primera mitad del invierno; sin embargo, este año la situación ha sido diferente y en buena parte de San Vicente y el norte de La Paz no se han registrado precipitaciones suficientes.

Oriente, la zona más castigada

En oriente, los productores suelen esperar la siembra de postrera, que comienza en agosto, a diferencia de las zonas central, occidental y paracentral, donde la producción depende principalmente del establecimiento del invierno.

Al menos el 40 % de los productores de oriente siembra al inicio del invierno, mientras que el 60 % espera la postrera, cuando ya ha pasado la canícula de finales de julio y suele llover más.

Sin embargo, Rendón aseguró que de ese 40 % solo un 10 % sembró al inicio del invierno, mientras que el resto decidió esperar la postrera debido a las condiciones climáticas.

Hay un callejón de San Miguel, Usulután, La Unión y parte de Morazán Sur que son los que han aguantado. Casi no ha habido lluvia, lo más que ha habido son cuatro o cinco tormentas”, dijo el productor.

La zona norte de Morazán es la excepción, pues ha reportado lluvias, mientras que los distritos del sur del departamento se mantienen afectados por la sequía.

Con el inicio de agosto, los productores de oriente aún no han comenzado a sembrar: “Nadie está sembrando”, aseguró Rendón.

En occidente y centro, en tanto, los productores lograron sembrar desde finales de abril y se han obtenido cerca de 12 millones de quintales, entre maíz y frijoles, para atender la demanda nacional.