Casi tres décadas después, tristemente, seguimos enfrentando esta problemática y las consecuencias, por supuesto, siguen siendo muy graves para la sociedad salvadoreña.
Entre el 1 de enero y el 31 de agosto, las autoridades han detectado, en promedio, casi cinco conductores ebrios diariamente. En lo que va del presente año, la conducción bajo los efectos del alcohol o drogas se ha convertido en la séptima causa de accidentes viales, ya que han causado 437 siniestros en los que han resultado lesionadas 272 personas y han provocado la muerte de 20 personas.
La inmensa mayoría de los fallecidos y lesionados no son los borrachos que conducían, son personas inocentes, conductores responsables o peatones que tuvieron la pésima suerte de que estos irresponsables los embistieran.
El Viceministerio de Transporte expresaba ayer su preocupación por el elevado número de conductores ebrios o drogados que fueron detectados en los últimos días, parece que todos los irresponsables se fueron de fiesta detrás del timón. Es fundamental que las autoridades sigan siendo estrictas al respecto y que no toleren estas conductas.