Las justificaciones que ha dado la Policía Nacional Civil para explicar esta ola de asesinatos no parecen bien fundamentadas, ya que la cifra de pandilleros muertos no es relevante en comparación a lo usual.
¿Cómo es que las autoridades son incapaces de controlar una ola de homicidios como ésta? La explicación está en la falta de control territorial que deberían ejercer. La capacidad de respuesta sigue siendo escasa y sorprende que sigan diciendo que aún carecen de fondos para operar.
Hay que preguntarse si hacen falta estrategias de lucha contra la criminalidad o si las bandas delincuenciales están migrando a narcopandillas que mantienen una guerra irregular. Entonces tampoco sacar vehículos blindados es la respuesta, porque ha quedado en evidencia que carecen de cualquier carácter persuasivo.
Los programas de seguridad no pueden seguir siendo un derroche de dinero, no pueden seguir siendo meros eventos propagandísticos y mucho menos improvisaciones operacionales que no dejan los resultados esperados. Necesitamos soluciones urgentes y permanentes al tema de la seguridad.
