El azote del coronavirus en el mundo, dio paso a que las farmacéuticas de grandes países desarrollaran las vacunas contra el covid-19, protegiendo la propiedad intelectual de estas para que no se desarrollen sin su consentimiento y llegue a más lugares.
Ante eso, la científica hondureña, doctora María Elena Bottazzi, ha diseñado una vacuna contra el covid-19, libre de patentes, la cual recibió autorización para uso de emergencia en India, esta es Cobervax.
Bottazzi, codirectora del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Hospital Infantil de Texas, Estados Unidos, destaca que "Cualquiera puede replicar" la vacuna, y que la información para su fabricación está disponible sin ánimos de lucro, enfatizando su interés por su producción en Centroamérica.
Cobervax, está basada en tecnología tradicional de nombre proteína recombinante, la cual se ha probado su efectividad desde hace décadas en vacunas como la de la hepatitis B.
El actuar de la vacuna, se desarrolla con el uso de un virus suficiente para despertar respuesta inmune, pero no la enfermedad. Además, el costo de producción es mucho más barato en comparación de las de ARN mensajero que producen Pfizer o Moderna, según la BBC, pero aún así los gobiernos como el de Estados Unidos no estaban interesados.
"Fue un fallo no apoyar tecnologías como las proteínas recombinantes, o las vacunas convencionales, porque es cierto, tal vez nos tardamos más en la producción, pero una vez lo logramos, podemos producir miles de millones de dosis. Mientras que con las de ARNm, se pueden producir rápido pero no a escala suficiente", dijo Bottazzi.
Pero cuando ya comienza el tercer año de la pandemia, la vacuna de Bottazzi parece que por fin tiene su oportunidad.
Para la científica, el gobierno de India fue "más ingenioso".
"Dijeron 'si nadie quiere estas vacunas, yo las voy a revisar y a producir mis propias vacunas, sin tener que esperar a que alguien nos las venga a regalar'". El Hospital Baylor College en el que trabajan Bottazzi, se alió con el laboratorio indio Biological E. para compartirles información y que hicieran los estudios necesarios para comprobar la seguridad y la eficacia de la vacuna.Según un estudio de Fase III entre 3,000 voluntarios, Corbevax tuvo una eficacia del 90% para prevenir la enfermedad causada por la versión original del SARS-CoV-2, y del 80% para la variante delta.
Y respecto a la variante ómicron, Bottazzi dice que están haciendo pruebas y esperando la validación de los resultados.
Actualmente, Bottazzi y su equipo están en conversaciones para producir la vacuna en países como Indonesia, Bangladesh y Botsuana.
