El Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más denunció el lunes ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas un incremento de la persecución contra opositores y críticos nicaragüenses, tanto dentro como fuera del país, y pidió fortalecer los mecanismos internacionales de protección.

“Denunciamos el incremento de la persecución en Nicaragua y fuera de sus fronteras contra defensores de derechos humanos, periodistas y toda persona considerada disidente, persecución con graves repercusiones en la vida de las víctimas”, señaló el abogado y defensor nicaragüense exiliado Juan Carlos Arce durante su intervención.

Arce presentó como uno de los ejemplos el ataque ocurrido el 14 de septiembre en Costa Rica contra Reinaldo Picado Miranda, exintegrante de la Contra conocido como “comandante Omar”, quien recibió tres impactos de bala.

Los atacantes no han sido identificados públicamente y organizaciones de derechos humanos han pedido investigar si el episodio está relacionado con un patrón de represión transnacional.

“Esta persecución no se limita solo a Costa Rica. El 26 de julio en Trojes, Honduras, el exiliado nicaragüense Marvin Gámez recibió siete impactos de bala y dos impactos a su pareja. Ambos sobrevivieron”, sostuvo Arce.

El Colectivo asegura haber documentado centenares de nicaragüenses afectados por distintas formas de persecución fuera del país.

El defensor también mencionó la eliminación de más de 2,000 abogados del registro de la Corte Suprema de Justicia de Nicaragua, entre ellos cuatro integrantes de la organización que permanecen en el exilio y continúan documentando denuncias sobre violaciones de derechos humanos.

Arce advirtió además sobre un aumento de las desapariciones forzadas registradas por la organización desde la sesión anterior del Consejo.

“Actualmente 23 personas se encuentran en esta condición, entre ellos indígenas mayagnas y familiares del líder indígena Brooklyn Rivera, fallecido bajo custodia policial”, indicó.

El representante de la organización calificó también de “alarmante” la situación de las personas consideradas presas políticas y recordó que Nicaragua figura en la categoría de riesgo muy alto de tortura del Índice Global de Tortura 2026 de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT).

Ante este escenario, Arce solicitó a la comunidad internacional adoptar medidas para proteger a las víctimas y fortalecer los mandatos del Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La denuncia se presentó durante el 63.º período ordinario de sesiones del Consejo de Derechos Humanos.