La detención de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del monarca británico, se produjo este jueves en la finca de Sandringham, en el condado de Norfolk, en el este de Inglaterra, bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, según informó la BBC. La Policía del Valle del Támesis confirmó que el arrestado permanece retenido en una comisaría y que el caso es “activo”, por lo que pidió cautela para evitar desacato judicial.

En un comunicado, las fuerzas del orden indicaron que la detención fue realizada “bajo sospecha de mala conducta en un cargo público y estamos realizando registros en domicilios” en Berkshire y Norfolk. “Tras una evaluación exhaustiva, hemos abierto una investigación sobre esta acusación de mala conducta en un cargo público. Es importante proteger la integridad y la objetividad de nuestra investigación”, subrayó la Policía, que añadió: “Entendemos el gran interés público en este caso y proporcionaremos actualizaciones oportunamente”.

El arresto profundiza el escándalo que rodea al hijo predilecto de la fallecida Isabel II por sus vínculos con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019. La controversia se agravó tras la divulgación de correos electrónicos por parte del Departamento de Justicia de EE.UU., que revelarían que el expríncipe facilitó a Epstein documentos sensibles del gobierno británico.

A lo largo de los años, Andrés negó cualquier implicación en la red de abusos sexuales a menores. Sin embargo, la presión pública y judicial derivó en su retirada de la vida pública en noviembre de 2019 y, posteriormente, en la pérdida de sus títulos militares y patrocinios reales. En 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial con Virginia Giuffre en una demanda civil presentada en Nueva York, tras lo cual el caso fue archivado.

La detención marca un hecho sin precedentes en la historia moderna de la monarquía británica, al convertirse en el primer miembro de alto rango de la familia real en ser arrestado. De acuerdo con la legislación del Reino Unido, un arresto requiere que la Policía tenga motivos razonables para sospechar la comisión de un delito y considerar necesario privar de libertad a la persona.

Por su parte, el rey Carlos III reaccionó mediante un comunicado difundido por el palacio de Buckingham. “He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en un cargo público”, expresó el monarca.

“Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual se investiga esta cuestión de la manera apropiada y por las autoridades correspondientes”, prosiguió. “Cuentan con nuestro pleno y sincero apoyo y cooperación. Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso”, añadió.

“Mientras este proceso continúe, no sería correcto que yo hiciera más comentarios sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes. Charles R.”, sentenció el soberano, dejando claro que la Casa Real mantendrá distancia institucional mientras avanza la investigación.