Karoline Leavitt, primera secretaria de Prensa de la Casa Blanca en el segundo mandato de Donald Trump, reaccionó este jueves al despido de su sucesora, Katie Zacharia, tras su fugaz paso por el cargo, al afirmar que «no era un trabajo para ella».
«Le deseamos lo mejor a Katie. Obviamente, ese trabajo no era para ella, pero le deseamos lo mejor a ella y a su familia», declaró Leavitt a la cadena Fox News.
Leavitt ejerció como portavoz de la Casa Blanca desde el regreso de Trump al poder, en enero de 2025, hasta su salida en agosto pasado, después de dar a luz.
Zacharia la sucedió, pero apenas duró cinco días en el cargo, el mandato más breve de un secretario de Prensa en la historia de la Casa Blanca.
Trump la despidió el 16 de octubre, tres días después de su primera y última rueda de prensa, una comparecencia de apenas 14 minutos en la que se mostró nerviosa, titubeó y recurrió con frecuencia a sus anotaciones.
La inexperiencia de Zacharia dio mucho que hablar en Washington, donde a menudo se la comparó con Leavitt, que destacaba por su agilidad y su capacidad para defender con firmeza la gestión de Trump ante las preguntas de la prensa.
Zacharia, que procedía del área de comunicación de la empresa matriz de Truth Social, la red social fundada por Trump, tampoco logró despejar las dudas de los periodistas sobre dónde había obtenido su título de abogada.
Periodistas de The Wall Street Journal estaban entrevistando a Zacharia en su despacho cuando el vicepresidente, JD Vance, la hizo salir para comunicarle su despido, tras lo cual ya no regresó a la oficina.
Leavitt, que prevé incorporarse como colaboradora de Fox News, explicó que está ayudando a Trump a «seleccionar a alguien que pueda servirle bien a él y al país» como portavoz.
«Ser secretario de Prensa de la Casa Blanca es un trabajo difícil. Lo sé porque lo hice, obviamente, durante casi dos años, y mucha gente dice que es uno de los trabajos más difíciles en política», enfatizó.
