El opositor Flávio Bolsonaro, vencedor de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, dijo este martes que pretende que su padre, el exmandatario Jair Bolsonaro, condenado y preso por golpismo, le ponga la banda presidencial si gana la segunda vuelta, citada para el 25 de octubre.

«¡Van a ver al presidente Jair Bolsonaro poniéndole la banda presidencial a su hijo!», prometió el senador en un mitin improvisado en la ciudad de Goiânia, adonde viajó para conseguir el respaldo de Ronaldo Caiado, uno de los candidatos presidenciales derrotados el pasado domingo.

Flávio Bolsonaro, con un 47 % de los votos, sacó dos puntos de ventaja al actual presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, y parte como favorito para ocupar la jefatura del Estado a partir de 2027.

Rebosante de optimismo, el aspirante del ultraderechista Partido Liberal (PL) reiteró su intención de que, si se alza con la victoria en segunda vuelta, sea su padre el que le ponga la banda presidencial en su posible investidura.

El paso de la banda presidencial es uno de los momentos más simbólicos de la asunción de poder en Brasil y suele ser el antecesor en el cargo el que le coloca la cinta a su sucesor.

Esa tradición se rompió en 2023, cuando el presidente saliente, Jair Bolsonaro (2019-2023), se fue a Estados Unidos días antes de terminar su mandato.

En consecuencia, Lula eligió a un grupo de personas como representantes de la sociedad para que le pusieran la banda presidencial.

Flávio no explicó cómo pretende hacer posible que sea su padre, ya que el ex jefe de Estado cumple en prisión domiciliaria una pena de 27 años de cárcel por liderar una trama golpista tras perder las elecciones de 2022 frente a Lula.

El senador, sin embargo, ha prometido indultar a su padre, al que este martes calificó como «una de las mayores víctimas de una injusticia de este país».

Con todo, existen dudas en el mundo jurídico sobre si sería posible que, en caso de que Flávio vaya a ser el futuro presidente, pueda indultar a su padre el mismo día de la investidura y este sea excarcelado a las pocas horas, ya que la medida de gracia tendría que ser analizada por la Justicia.

En paralelo, la defensa de Jair Bolsonaro ha solicitado a un juez de la Corte Suprema su puesta en libertad provisional y una nueva revisión criminal de su condena, al denunciar supuestas irregularidades en la conducción del proceso.

Ese recurso está en manos del magistrado Kassio Nunes Marques, en el Supremo desde 2020 tras ser postulado por el entonces presidente Jair Bolsonaro.