Sean Bates, el encargado de haber encontrado un teléfono celular que cayó de 4,876.8 metros de altura de un avión en el estado de Oregón, Estados Unidos, explicó al canal televisivo CNN, que el dispositivo aún funciona.

“Yo fui por una caminata ahora y me encontré un teléfono celular perteneciente a un pasajero de una aerolínea de Alaska mientras el dispositivo estaba en la grama”, recoge CNN y añade que fue encontrado con un recibo digital sobre las maletas que había registrado previo al vuelo.

Bates colgó un video donde explicó que el encontró el teléfono celular el cual, por el recibo digital, aseguró que el dispositivo pertenecía a un pasajero de una aerolínea de Alaska.

Sean Bates fue el hombre que encontró el dispositivo móvil en Oregón, Estados Unidos. / Captura de pantalla.
Sean Bates fue el hombre que encontró el dispositivo móvil en Oregón, Estados Unidos. / Captura de pantalla.



La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), por sus siglas en inglés, confirmó a la CNN que el teléfono celular muy probable cayó “737 max9 mientras se dirigía hacia California”.

“Después de que el avión perdiese parte del fuselaje se creó en efecto de succión que, según pasajeros citados por medios estadounidenses arrancó la camiseta de un adolescente y también su teléfono móvil”, recoge el diario español El Mundo.

“Por supuesto que yo estaba escéptico, yo estaba pensando al principio que alguien lo arrojó por su vehículo o que alguien lo había abandonado mientras estaba trotando, pero lo encontré muy limpio y sin rasguño alguno”, mencionó Bates.

Cabe destacar que a pesar que el móvil cayó de gran altura, solamente presentó fallas en el mando del cargador.