La ingeniera civil Betzi Gutiérrez perdió su vivienda durante el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio. Sin embargo, lejos de apartarse de la emergencia, decidió unirse a las brigadas de inspección que evalúan la seguridad de los edificios afectados en La Guaira y Caracas.
Como ella, cientos de ingenieros civiles y mecánicos, arquitectos, especialistas en estructuras, maestros de obra, técnicos en electricidad y gas, bomberos, personal de Protección Civil y estudiantes participan de forma voluntaria en las evaluaciones de inmuebles dañados por los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5.
Las brigadas trabajan bajo la coordinación del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y la Comisión Presidencial de Habitabilidad y Viviendas para elaborar un mapa de las afectaciones estructurales. Según estimaciones de la NASA, basadas en imágenes satelitales, los terremotos pudieron dejar alrededor de 58,870 edificios dañados o destruidos en las zonas afectadas.
«Es una manera de retribuir a mi país con mis conocimientos; apoyar a mi país para ayudar a reconstruir a mi Guaira que la quiero tanto, que la amo tanto», expresó Gutiérrez, quien residía en la localidad costera de Macuto y ahora permanece refugiada en la vivienda de una amiga mientras solicita apoyo mediante una campaña en GoFundMe.
La ingeniera recordó que al regresar de un paseo con su esposo y sus dos hijos encontró su vivienda completamente destruida. «Fue una semana muy dura, muy triste porque no solo perdí la casa, perdí amigos, amigos muy queridos que yo los consideraba familia». A pesar de ello, aseguró que continúa comprometida con las labores de inspección. «Después de esto uno no es igual, uno está roto y a pesar de que yo estoy rota, mi motivación es ayudar al pueblo».
Las inspecciones utilizan un sistema de clasificación por colores. Las edificaciones reciben una etiqueta verde cuando son habitables, amarilla si presentan daños moderados que requieren precaución y roja cuando la estructura representa un alto riesgo para sus ocupantes. La evaluación se realiza mediante una aplicación desarrollada por el Colegio de Ingenieros con apoyo de universidades venezolanas y profesionales de la diáspora.
El ingeniero Claudio Tranquillini explicó que cada brigada revisa cuidadosamente columnas, vigas, grietas, sistemas de agua, electricidad, gas y ascensores antes de emitir un diagnóstico. Desde el 8 de julio se realizan entre 300 y 400 inspecciones diarias en Caracas, mientras continúan las capacitaciones para incorporar más especialistas al operativo.
El Colegio de Ingenieros prevé ampliar las inspecciones hacia el estado de La Guaira, la región más golpeada por el desastre, donde el doble terremoto ha dejado más de 5,000 fallecidos. Además, anunció que toda la información recopilada sobre los daños estructurales será publicada para que la población pueda consultar el mapa de afectaciones y conocer el estado de las edificaciones evaluadas.
