Irán condenó enérgicamente este miércoles los ataques perpetrados la víspera por Estados Unidos contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico y el mar de Omán y defendió su «derecho inherente a la legítima defensa», en referencia a los misiles que lanzó contra bases y embarcaciones estadounidenses.

«La agresión de Estados Unidos contra embarcaciones comerciales iraníes, como continuación de la agresión militar estadounidense, el bloqueo marítimo y la guerra económica del régimen estadounidense contra Irán, constituye una flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional», denunció en un comunicado el Ministerio iraní de Exteriores.

El documento indicó que los ataques estadounidenses de la víspera contra buques iraníes representan una «peligrosa escalada» de las tensiones y una amenaza para la paz y la seguridad regional e internacional, por lo que pidió a la ONU actuar «de inmediato» ante las acciones estadounidenses contra Irán.

El Ministerio defendió además el «derecho inherente a la legítima defensa» de la República Islámica y aseguró que Irán está decidido a defender su soberanía y sus intereses nacionales.

La cartera advirtió de que las Fuerzas Armadas iraníes responderán «de manera firme y apropiada» a cualquier nueva agresión militar.

La Guardia Revolucionaria iraní afirmó este miércoles que sus fuerzas atacaron dos buques estadounidenses, ocho petroleros y una decena de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, así como una base estadounidense en Jordania, en respuesta a los ataques de Estados Unidos contra cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico.

La Guardia no ofreció más detalles sobre los buques atacados, pero reiteró que «el estrecho de Ormuz permanece bajo la vigilancia y gestión» de su Fuerza Naval.

La tensión ha escalado en torno al estrecho de Ormuz en los últimos días, con bombardeos estadounidenses contra territorio y buques iraníes y ataques de Teherán en respuesta contra objetivos y embarcaciones de EE. UU. en Oriente Medio.

Irán bloqueó el estrecho tras el comienzo de la guerra, el 28 de febrero, y lo ha convertido en su principal medida de presión en el conflicto.

Estados Unidos, a su vez, ha establecido un cerco a puertos y buques iraníes y en las últimas semanas había logrado restablecer parte del tráfico marítimo a través del estrecho mediante una ruta meridional cercana a Omán, un flujo que ha disminuido en los últimos días tras el cruce de ataques, según datos de la consultora marítima Kepler.