El juez que investiga el caso contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, decidió procesarla por presuntos delitos de tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida.
Según el auto judicial, se concedió un plazo de cinco días a las partes involucradas para que soliciten la apertura de juicio oral o presenten sus conclusiones provisionales, mientras se descarta ampliar la fase de instrucción.
La resolución llega después de que el pasado 1 de abril el magistrado informara a las partes sobre su intención de que el caso pueda ser juzgado por un jurado popular si avanza a juicio.
El juez también archivó el presunto delito de intrusismo profesional al considerar que no existen indicios sólidos. Argumentó que no era obligatorio contar con un título específico para la firma de documentos técnicos vinculados al caso.
En cuanto al delito de tráfico de influencias, el magistrado sostiene que Gómez habría aprovechado su relación personal con el presidente para influir en autoridades y funcionarios, “facilitándose así el acceder, gracias a esa posición, a interlocuciones institucionalmente excepcionales y a que la sola condición de ‘esposa de’ sirviera para influir”, señala el auto.
Asimismo, apunta que decisiones públicas habrían favorecido a la cátedra universitaria que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid, presuntamente por su posición cercana al poder.
Sobre la acusación de corrupción en los negocios, el juez indica que Gómez impulsó la captación de fondos privados que, según los indicios, no habrían sido destinados exclusivamente a la universidad, sino que pudieron integrarse en su patrimonio personal.
En relación con la malversación, el magistrado considera que Gómez habría utilizado recursos públicos, incluyendo el trabajo de una asesora de la Presidencia, para actividades vinculadas a proyectos privados.
Finalmente, respecto a la apropiación indebida, el juez sostiene que la investigada habría incorporado a su control un software desarrollado en el marco universitario, sin devolverlo a la institución, desviándolo de su finalidad académica.
